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A pesar de que la primavera acaba de comenzar, el Servicio Meteorológico Nacional encendió las alertas ante la inminente llegada del fenómeno climático conocido como El Niño, que promete golpear con una fuerza inusual la zona sur del país.

Las estimaciones más recientes apuntan a precipitaciones de gran intensidad, con el potencial de convertirse en uno de los episodios de lluvias más severos que se hayan registrado en la región en los últimos años.

El fenómeno de El Niño podría intensificarse en 2026 hasta alcanzar la categoría de “Súper Niño”, con alto potencial de generar precipitaciones extraordinarias en el sur de México. (Fuente: archivo)

¿Qué es El Niño y por qué este año es diferente?

El fenómeno El Niño se origina cuando las aguas del Océano Pacífico se calientan de forma anómala, debilitando los vientos alisios que habitualmente empujan esa masa cálida hacia Asia.

Al perder fuerza, esos vientos permiten que el calor se desplace hacia las costas americanas, alterando el equilibrio entre océano y atmósfera, modificando la circulación del aire y redistribuyendo las temperaturas en amplias regiones del planeta.

Lo que hace que el episodio de 2026 sea especialmente preocupante es la velocidad del calentamiento del Pacífico registrada desde finales de 2025. Las proyecciones del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) estiman que para octubre de este año existe un 75% de probabilidad de que se consolide un Súper Niño, una versión amplificada del fenómeno capaz de desencadenar lluvias torrenciales, tormentas eléctricas e incluso huracanes de considerable magnitud.

Los estados que deberán prepararse para lo peor

Según las autoridades de Protección Civil y el SMN, tres entidades del sur y sureste del país concentrarán la mayor parte del impacto climático en las próximas semanas: Guerrero, Oaxaca y Chiapas.

Estas regiones, ya de por sí vulnerables por su orografía y sus condiciones socioeconómicas, enfrentarán el embate directo de las precipitaciones más intensas que traerá consigo el fenómeno.

Las autoridades hacen un llamado urgente a la población de estas zonas para que cuenten con una mochila de emergencia lista y sigan en todo momento las indicaciones de Protección Civil y del Ejército Mexicano, especialmente ante cualquier orden de evacuación.

Guerrero, Oaxaca y Chiapas se perfilan como las zonas más vulnerables ante el impacto de lluvias torrenciales, por lo que autoridades recomiendan extremar precauciones y preparar medidas de emergencia. (Fuente: archivo)

Qué esperar en las próximas dos semanas a nivel nacional

El panorama no se limita al sur del país. De acuerdo con especialistas de Meteored México, la segunda quincena de abril llegará cargada de contrastes climáticos extremos: calor intenso en el Océano Pacífico, tormentas severas con granizo en el noreste, el occidente, el centro y el oriente del país, y un regreso de masas polares que provocarán descensos térmicos abruptos tras el paso de los sistemas de lluvia.

Los expertos aclaran que estas condiciones no son producto del caos, sino de la transición hacia una fase neutra tras el fin de La Niña, que regula las condiciones atmosféricas y favorece una primavera más húmeda y variable de lo que muchos mexicanos están acostumbrados a ver en esta época del año.