Claudia Sheinbaum habló hoy por teléfono con Donald Trump, en una conversación solicitada por la propia presidenta mexicana tras las amenazas del mandatario estadounidense de “atacar por tierra” a los cárteles que, según dijo, “dirigen México”.
De acuerdo con Sheinbaum, en esa llamada dejó claro que los recientes operativos militares de Washington en Venezuela no pueden asumirse como precedente para acciones en territorio nacional.
La presidenta señaló como “descartada” la posibilidad de intervención militar de Estados Unidos en México. “No estamos desacuerdo que use el terrorismo para hacer uso de sus fuerzas armadas en otros países.”
Trump ha señalado como razón de sus intervenciones detener a grupos “terroristas”, como ahora se le designa a los cárteles de la droga, según su gobierno. Sheinbaum dijo en su conferencia de prensa matutina que durante la llamada de 15 minutos, le hizo ver algunos logros en cuanto a seguridad y tráfico de drogas en el último año.
Según Sheinbaum, “Se ha reducido en un 50% el tráfico de fentanilo en un año. Las muertes por fentanilo se han reducido alrededor de 42%, y los homicidios (relacionados con tráfico de drogas), 40%.”
Trump ha insistido en que los cárteles de la droga son responsables de que cada año mueran a 250,000 o 300,000 personas, al considerar también a las sobredosis principalmente por el fentanilo en su territorio.
La presidenta nunca va a negociar la soberanía
La presidenta culpó a la oposición México de mostrar una imagen de su gobierno relacionada con el crimen organizado. “Como no tienen el apoyo popular en México, buscan el apoyo de los extranjeros al denostar al gobierno de México.” Y es esa imagen la que propicia las ideas de intervenir con armas en nuestro territorio, señaló.
Entre algunos temas ausentes en la llamada fueron el del envío de hidrocarburos hecho de México a Cuba, la seguridad de los mexicanos en Estados Unidos ante las acciones de ICE y el tráfico de armas entre países.
En la llamada, aunque sin intervención, también estuvo presente Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de México.