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La Secretaría de Educación Pública (SEP) confirmó que el próximo viernes 13 de marzo habrá suspensión de clases en todas las escuelas del país.
Esta medida afecta a estudiantes de preescolar, primaria y secundaria en planteles públicos y privados incorporados en el Sistema Educativo Nacional. El cierre temporal no se debe a un feriado tradicional, sino a una jornada administrativa crucial: el registro de calificaciones.

¿Por qué habrá suspensión de clases el 13 de marzo?
Como se mencionó, la suspensión de clases se debe a que el personal docente realizará el registro de calificaciones de los estudiantes. Este proceso asegura que todos los resultados académicos estén correctamente capturados y disponibles para padres, tutores y autoridades educativas.
Durante esta jornada, los docentes también revisan expedientes, analizan avances y coordinan estrategias para sostener a los estudiantes que lo necesiten.
El cierre puede alterar rutinas familiares, por lo que es importante planear con anticipación. Los padres pueden aprovechar el día para repasar tareas, reforzar contenidos u organizar actividades recreativas. Mientras tanto, las escuelas operarán únicamente con personal administrativo y docente, sin atención directa a los alumnos.

¿Por qué solo asistirán maestros y personal administrativo ese día?
El viernes 13 de marzo está marcado en el calendario oficial de la Secretaría de Educación Pública (SEP) como un día dedicado para el registro de calificaciones, lo cual es una actividad estrictamente administrativa.
Durante esa fecha, los docentes y directivos tienen la responsabilidad de ingresar al sistema educativo oficial todas las evaluaciones y resultados académicos correspondientes al periodo de evaluación más reciente, así como revisar y organizar reportes académicos actualizados.
Para poder realizar este procedimiento se requiere acceso a plataformas digitales internas, documentos oficiales, expedientes escolares de cada alumno y coordinación entre diferentes áreas de la escuela, tareas que necesariamente deben hacerse dentro de la propia institución y por personal capacitado.
Por esa razón, los alumnos de preescolar, primaria y secundaria no deben asistir, ya que no se impartirán clases, no hay actividades pedagógicas ni atención académica directa para ellos, y su presencia no es necesaria para que el personal educativo pueda cumplir con estas funciones administrativas que aseguran que las calificaciones finales estén debidamente registradas y disponibles antes de continuar con el resto del ciclo escolar.















