En esta noticia
El sismo ocurrido el sábado 7 de junio en Guerrero llamó la atención de habitantes de distintas regiones del país, especialmente de quienes esperaban escuchar la alerta sísmica. Sin embargo, el sistema de monitoreo confirmó que el movimiento no cumplió con los criterios necesarios para activar el aviso preventivo.
A través de un comunicado, el Sistema de Alerta Sísmica Mexicano (SASMEX) detalló que, aunque el evento fue detectado por sus sensores, las características del fenómeno no representaban un nivel de riesgo suficiente para emitir una alerta a la población.
Sismo en Guerrero: qué se sabe del movimiento detectado el 7 de junio
De acuerdo con la información difundida por el SASMEX, el movimiento telúrico fue detectado el 7 de junio frente a las costas de Guerrero. El sistema identificó el evento y realizó el análisis automático correspondiente para determinar si era necesario activar la alerta sísmica.
Tras la evaluación inicial, los especialistas concluyeron que la energía liberada por el sismo no alcanzó los niveles establecidos para generar un aviso preventivo en las ciudades protegidas por el sistema.
Este procedimiento forma parte de los protocolos habituales del SASMEX, que analiza en tiempo real la magnitud estimada del movimiento, su ubicación y el posible impacto en las zonas donde opera la alerta sísmica. La finalidad es evitar activaciones innecesarias y garantizar que las alertas se emitan únicamente cuando exista una probabilidad real de que el sismo provoque efectos significativos.
Por qué no sonó la alerta sísmica en Ciudad de México y otras entidades
El SASMEX explicó que el movimiento detectado no superó los parámetros de energía requeridos para activar el sistema de alerta. Por ese motivo, los altavoces instalados en la Ciudad de México y otras entidades no emitieron ningún aviso.
La institución recordó que no todos los sismos generan una alerta. El mecanismo está diseñado para activarse únicamente cuando las estimaciones indican que el movimiento podría producir una intensidad importante en las zonas de cobertura. En este caso, los cálculos realizados por los sensores determinaron que el evento no representaba una amenaza suficiente para justificar la activación del sistema preventivo.
Por ello, aunque algunas personas pudieron percibir el movimiento en determinadas regiones, el protocolo técnico estableció que no era necesario emitir una alerta pública.
Cómo funciona el sistema de alerta sísmica en México
El Sistema de Alerta Sísmica Mexicano opera mediante una red de sensores distribuidos principalmente en las costas del Pacífico, una de las zonas con mayor actividad sísmica del país.
Cuando ocurre un sismo, los equipos registran las ondas iniciales y realizan una estimación rápida sobre su magnitud y posible impacto. Con base en esos datos, el sistema determina si debe enviar una alerta a las ciudades protegidas.
La activación no depende únicamente de la magnitud del sismo. También se consideran factores como la ubicación del epicentro, la profundidad y la intensidad esperada en cada región. Por esta razón, pueden registrarse movimientos telúricos que sean detectados por los sensores, pero que no generen una alerta sísmica. El objetivo es que el sistema mantenga su efectividad y emita avisos únicamente cuando exista un riesgo relevante para la población.