

Las personas jubiladas y pensionadas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) cuentan con una identificación que popularmente es conocida como “credencial blanca”.
Este documento tiene como finalidad acreditar ante el Instituto que una persona tiene la condición de pensionada o jubilada y puede ser solicitado para realizar determinadas gestiones o acceder a algunos beneficios.
La credencial blanca no es un requisito indispensable para recibir mensualmente una pensión del IMSS, por lo que no tenerla no significa perder el derecho al cobro de este ingreso.
¿Para qué sirve la credencial blanca del IMSS?
La credencial para pensionados funciona principalmente como un medio de acreditación de la condición de pensionado o jubilado ante el IMSS. El documento puede ser utilizado para acceder a determinadas prestaciones y beneficios, entre ellos descuentos y créditos en las Tiendas IMSS, además de algunos vales y otras prestaciones contempladas por el Instituto.

Sin embargo, la credencial blanca no reemplaza una identificación oficial. Para realizar ciertos trámites, el pensionado puede necesitar presentar documentos como la credencial para votar, el pasaporte u otra identificación vigente.
¿Quién puede tramitarla y qué requisitos se necesitan?
El documento está dirigido a personas pensionadas o jubiladas del IMSS que necesiten acreditar esta condición para efectuar gestiones o acceder a determinadas prestaciones y servicios. El trámite se realiza de manera presencial ante la Comisión Nacional Mixta de Jubilaciones y Pensiones o la Subcomisión Mixta correspondiente.
Para solicitar la credencial por primera vez, las personas pensionadas deben presentar:
- Solicitud elaborada
- Último recibo de pago de nómina, en original y dos copias
- Identificación oficial con fotografía (INE o pasaporte), en original y dos copias
- Dos fotografías tamaño infantil.
Las fotografías deben cumplir requisitos específicos: pueden ser a color o en blanco y negro, deben estar impresas en papel mate, tener fondo blanco, mostrar el rostro despejado y no incluir anteojos, gorras o sombreros. Además, deben tener una antigüedad máxima de 30 días.














