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Después de preparar una taza de café, los restos que quedan en el filtro o la cafetera pueden tener una segunda utilidad. En lugar de tirarlos a la basura, es posible reutilizarlos en el jardín para aportar materia orgánica al suelo y favorecer su actividad biológica.
Sin embargo, antes de poner café usado directamente en las plantas, es importante saber cómo utilizarlo y en qué cantidad. Expertos de University of Illinois Extension advierten que, aunque puede ser beneficioso, un exceso puede afectar el suelo y no funciona como el popular “fertilizante milagroso” que muchas veces se promociona.
Qué beneficios tiene el café usado para las plantas
Los pozos de café contienen carbono, nitrógeno y otros micronutrientes que pueden alimentar a los organismos presentes en el suelo. A medida que estos microorganismos descomponen el material, los nutrientes pueden quedar disponibles para las plantas.
Por este motivo, el café usado puede incorporarse como materia orgánica, aunque no debe considerarse un sustituto directo de los fertilizantes. Su principal aporte está relacionado con la actividad biológica y la mejora de las condiciones del suelo.
Además, los restos de café son un material adecuado para el compostaje. University of Illinois Extension los incluye entre los residuos orgánicos que pueden agregarse a una pila de compost junto con otros materiales vegetales.
Cómo recomiendan utilizar el café en el jardín
Una de las alternativas más recomendadas es incorporar los pozos de café al compost en lugar de colocarlos directamente sobre la tierra. De esta manera, se combinan con otros materiales orgánicos y posteriormente pueden transformarse en un abono rico en materia orgánica.
También es posible utilizarlos directamente en el jardín, pero en cantidades moderadas. La University of Illinois advierte que colocar una capa demasiado gruesa puede dificultar la infiltración del agua y formar una superficie que repele la humedad.
Los restos también pueden utilizarse en sistemas de vermicompostaje, aunque en cantidades controladas. Un exceso de café puede generar un ambiente demasiado ácido para las lombrices y afectar el funcionamiento del compost.
El error que hay que evitar al poner café en las plantas
Uno de los principales mitos sostiene que los pozos de café usados sirven para reducir considerablemente el pH del suelo. Sin embargo, la University of Illinois Extension señala que existe muy poca investigación que respalde esta afirmación, por lo que no deberían utilizarse como método principal para acidificar la tierra.
Si una planta necesita un suelo más ácido, existen alternativas específicas para modificar el pH de manera más controlada. La extensión universitaria señala, por ejemplo, al azufre elemental como una opción segura y económica para disminuirlo.
Por eso, la recomendación es aprovechar el café usado principalmente como material orgánico y, especialmente, incorporarlo al compost. Utilizado con moderación, puede convertirse en una forma sencilla de reutilizar un residuo cotidiano y aportar materia orgánica al jardín sin caer en excesos.