La Ciudad de México (CDMX) podría sufrir próximamente un paro que pondría en jaque a varios de sus sistemas de transporte público más relevantes. Trabajadores del Trolebús, Tren Ligero y Cablebús advirtieron que podrían suspender actividades si no se atienden sus demandas laborales.
Estos medios de transporte resultan clave para la movilidad cotidiana de miles de personas, sobre todo en zonas donde las opciones son escasas. Una eventual suspensión del servicio tendría consecuencias inmediatas en la capital.
Conoce los detalles de esta situación y evita problemas de tráfico. Ten en cuenta además los reclamos de los trabajadores capitalinos.
¿Qué reclaman los trabajadores del transporte público?
El sindicato que agrupa a los trabajadores del transporte presentó una serie de exigencias, entre ellas:
- Ajustes salariales acordes a la inflación
- Actualización de prestaciones
- Mejoras en las condiciones de seguridad laboral
Señalan que sus ingresos y beneficios no avanzaron al mismo ritmo que el costo de vida.
Ante este escenario, autoridades de la Secretaría de Movilidad (SEMOVI) y del gobierno capitalino instalaron mesas de diálogo con el objetivo de evitar la huelga. Ambas partes buscan alcanzar un acuerdo que permita mantener la operación de los servicios sin afectaciones a la ciudadanía.
Posibles repercusiones para los usuarios
Si el paro se concreta, miles de personas tendrían que recurrir a alternativas como el Metro, autobuses o el uso de vehículos particulares. Esto podría traducirse en mayor congestión vial, sobre todo en horarios de alta demanda, y en trayectos más largos.
El impacto sería mayor para quienes dependen exclusivamente del transporte público para trabajar, estudiar o hacer actividades cotidianas, lo que también tendría efectos negativos en la economía local y en la calidad de vida de los habitantes.
Avance de las negociaciones de los colectiveros en CDMX
Las conversaciones entre el sindicato y las autoridades continúan en curso. Se establecieron plazos para alcanzar un acuerdo antes de que se haga efectiva la suspensión de labores. El gobierno capitalino se puso a disposición para analizar propuestas económicas y laborales, aunque insiste en que el diálogo debe conducirse con responsabilidad.
Por ahora, la alerta se mantiene tanto entre los trabajadores como entre los usuarios. Se prevén nuevas reuniones en los próximos días para intentar destrabar los puntos pendientes y evitar la interrupción del servicio.
La incertidumbre persiste y se recomienda a la población mantenerse informada ante posibles ajustes en su rutina diaria.