

La jornada laboral en México experimenta un cambio estructural significativo tras la promulgación del decreto que modifica la Ley Federal del Trabajo. La conocida Ley Silla impone nuevas responsabilidades a los empleadores con el fin de salvaguardar la salud y el bienestar de los trabajadores.
A través de estas reformas, el Congreso mexicano tiene como objetivo eliminar prácticas que forzaban a los empleados a permanecer de pie durante toda la jornada laboral. El decreto también reconoce el derecho al descanso periódico y a condiciones laborales más dignas en sectores fundamentales.

¿Cuáles son las disposiciones de la Ley Silla en la Ley Federal del Trabajo?
El artículo 132, fracción V, establece la obligación de las personas empleadoras de “proveer el número suficiente de asientos o sillas con respaldo” para la realización de funciones o descansos periódicos durante la jornada laboral.
La disposición es de aplicación primordial en sectores de servicios, comercio y centros de trabajo análogos, así como en establecimientos industriales “cuando lo permita la naturaleza del trabajo”, conforme al texto publicado en el Diario Oficial.

Nuevas restricciones para las empresas
El decreto adiciona la fracción XVII Bis al artículo 133, donde se prohíbe expresamente “obligar a las personas trabajadoras a permanecer de pie durante la totalidad de la jornada laboral”.
Asimismo, se establece que no se puede impedir que las y los trabajadores “tomen asiento periódicamente durante el desarrollo de sus funciones”, reforzando el carácter obligatorio del derecho al descanso físico durante el trabajo.
Importancia de las pausas activas y descansos obligatorios en la jornada laboral
La reforma refuerza el derecho a descansos periódicos al establecer que los asientos con respaldo deben usarse no solo para funciones laborales, sino también para pausas activas durante la jornada, evitando afectaciones a la salud por permanecer de pie.
El artículo 423 indica que los reglamentos interiores deberán contemplar “tiempo destinado para las comidas y periodos obligatorios de reposo”, alineando las pausas activas con la Ley Silla y garantizando descansos efectivos dentro del horario laboral.














