

La Cámara Alta tiene fecha confirmada para votar la reducción de la jornada laboral. Tras una reunión este jueves entre el secretario del Trabajo, Marath Bolaños López, y los legisladores de Morena, se definió el calendario legislativo que culminará con la aprobación del proyecto el miércoles 11 de febrero.
El coordinador parlamentario Ignacio Mier Velazco convocó al titular de la STPS para que expusiera ante los senadores oficialistas los pormenores de la propuesta que disminuirá las horas trabajadas cada semana. La sesión se desarrolló de forma privada y concluyó con un anuncio público sobre los tiempos de aprobación.
La modificación a la Ley Federal del Trabajo establecerá un máximo de 40 horas laborales por semana, partiendo del límite actual de 48 horas. El cambio no será inmediato, sino que contempla una transición progresiva que se extenderá a lo largo de seis años hasta el año 2030.
La reforma de la LFT no garantiza el día extra libre para trabajadores
El secretario Bolaños López aclaró un aspecto que genera interrogantes entre trabajadores y empleadores: la ausencia de un artículo específico sobre los dos días de descanso. Según explicó, la norma fija constitucionalmente el tope semanal de 40 horas y mantiene el límite diario de ocho horas, lo cual matemáticamente resulta en cinco jornadas laborales.
Calendario acelerado en comisiones y pleno
El proceso parlamentario entrará en su fase final la semana próxima. El martes 10 de febrero, las comisiones legislativas correspondientes emitirán su dictamen favorable al proyecto, que inmediatamente recibirá su primera lectura ante todos los senadores reunidos en el pleno.

El miércoles 11 llegará el momento decisivo con el debate y la votación final. Mier Velazco expresó confianza en que el texto será ratificado sin contratiempos, gracias al consenso previamente construido con el empresariado mexicano.
El titular de la Secretaría del Trabajo subrayó que la iniciativa no es producto de una decisión unilateral gubernamental. Por el contrario, afirmó que surgió de meses de intercambios con cámaras empresariales de todos los sectores productivos y con las organizaciones que representan a los empleados, logrando un equilibrio entre competitividad económica y mejores condiciones para los trabajadores.












