La Secretaría de Educación Pública (SEP) presentó el Bachillerato Nacional “Margarita Maza”, una modalidad dirigida a jóvenes que no desean permanecer largas jornadas en el aula. El esquema contempla menos horas y días presenciales, pero mantiene el reconocimiento oficial al concluir los estudios.
El objetivo es ofrecer una alternativa flexible para quienes abandonaron la escuela o tienen dificultades para ajustarse al modelo tradicional. Con ello, la autoridad busca ampliar la cobertura en educación media superior.
Nuevo bachillerato SEP 2026: menos horas en aula y mismo certificado oficial
El nuevo modelo reduce la carga presencial sin eliminar contenidos académicos. La SEP reorganizó el plan de estudios para que el aprendizaje sea más flexible, pero con los mismos estándares de validez.
Quienes cursen esta modalidad recibirán su certificado de bachillerato con reconocimiento oficial. Es decir, asistirán menos tiempo a clases, pero se graduarán normalmente al cumplir los requisitos.
La estrategia apunta a jóvenes que necesitan horarios más adaptables y una dinámica distinta a la del sistema tradicional.
Cómo funciona el Bachillerato Nacional “Margarita Maza” de la SEP
El programa combina menos horas en aula con tutorías y acompañamiento académico. La intención es reforzar el aprendizaje sin exigir jornadas extensas presenciales.
Además, contempla apoyo para la permanencia escolar, incluyendo acceso a la Beca Benito Juárez. También se prevé orientación socioemocional mediante tutores. El modelo integra actividades complementarias que fortalecen la formación integral del estudiante.
¿A quiénes beneficia el nuevo modelo de bachillerato de la SEP?
La SEP informó que esta modalidad está pensada para jóvenes que dejaron sus estudios o buscan una opción más flexible. Se estima la apertura de alrededor de 30 mil nuevos espacios en 100 planteles.
La meta es reducir la deserción escolar en educación media superior. Con una estructura más adaptable, la autoridad educativa busca reincorporar a quienes no podían cumplir con el esquema tradicional.
Así, el nuevo bachillerato se plantea como una alternativa formal que permite estudiar menos horas en aula sin perder la validez del título.