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México ya aprobó la reforma constitucional que reducirá gradualmente la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales. El cambio fue publicado en el Diario Oficial de la Federación el 3 de marzo de 2026 y se aplicará de manera progresiva entre 2027 y 2030.

La modificación busca favorecer un mejor equilibrio entre la vida laboral y personal y disminuir el desgaste físico y mental de los trabajadores. Sin embargo, su implementación generó un debate entre empresarios, especialistas y autoridades por sus posibles efectos sobre la productividad, los costos y la organización del trabajo.

La reforma no establece automáticamente dos días fijos de descanso para todos los trabajadores. La Constitución mantiene el derecho a por lo menos un día de descanso por cada seis días trabajados, mientras que la distribución de las 40 horas semanales deberá definirse en la legislación secundaria y en los acuerdos laborales correspondientes.

Jornada laboral de 40 horas: empresarios plantean revisar los tiempos de descanso

El sector empresarial comenzó a plantear cambios en la organización del trabajo frente a la reducción gradual de la jornada laboral. Algunas cámaras y empleadores sostienen que será necesario reorganizar los horarios y aumentar la productividad durante el tiempo efectivo de trabajo.

En ese contexto, algunos representantes empresariales propusieron revisar los periodos que no se destinan directamente a tareas productivas. Entre ellos mencionaron la pausa de media hora para comer prevista por la Ley Federal del Trabajo.

La legislación establece que durante una jornada continua debe otorgarse al trabajador un descanso de al menos media hora. Además, si la persona no puede salir del lugar de trabajo durante ese periodo, ese tiempo debe computarse como parte efectiva de la jornada.

Desde la postura empresarial, una mayor cantidad de tiempo efectivo de trabajo podría ayudar a compensar parte de la reducción semanal. Sin embargo, esta posibilidad no constituye una regla aprobada por la reforma ni implica que puedan eliminarse derechos laborales previstos en la legislación.

Qué dijo el Gobierno sobre la jornada laboral de 40 horas y las pausas

Frente a las propuestas empresariales, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social sostuvo que la reducción de la jornada no implicará eliminar derechos laborales vigentes.

El titular de la dependencia, Marath Bolaños, señaló que la transición hacia una semana laboral de 40 horas no contempla la eliminación de los periodos de descanso ni de la pausa para comer establecidos en la Ley Federal del Trabajo.

La reforma constitucional tampoco autoriza por sí misma a los empleadores a eliminar esos descansos. Cualquier modificación en la forma de distribuir los horarios deberá respetar los límites establecidos por la legislación laboral y las condiciones acordadas con los trabajadores.

Cuándo comenzará la reducción de la jornada laboral

La reforma ya fue aprobada, pero la reducción de la jornada laboral no se aplicará de una sola vez. Durante 2026 la jornada de referencia continuará siendo de 48 horas semanales. El primer ajuste comenzará el 1 de enero de 2027, cuando el límite bajará a 46 horas.

Luego, la jornada será de 44 horas en 2028 y de 42 horas en 2029. Finalmente, en 2030 alcanzará las 40 horas semanales.

El decreto establece que la reducción no podrá implicar una disminución de salarios, sueldos ni prestaciones. Tampoco elimina derechos como el descanso semanal, el pago de horas extra, la prima dominical, el pago por trabajar en días festivos ni las vacaciones.

La jornada de 40 horas será obligatoria para las relaciones laborales comprendidas en el Apartado A del artículo 123 constitucional, principalmente vinculadas con el sector privado, conforme a las reglas que se incorporen a la legislación secundaria.