

El Gobierno de México reforzó los operativos contra la comercialización de productos presuntamente piratas mediante acciones encabezadas por el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI). Como parte de la estrategia “Operación Limpieza”, impulsada por la Secretaría de Economía, inspectores realizaron una intervención en el mercado de San Juan de Dios, en Guadalajara, Jalisco, considerado uno de los principales puntos de venta de mercancía apócrifa en el país.
Durante el operativo, efectuado el 27 de julio, el IMPI aseguró 2 mil 600 gorras que presuntamente utilizaban de forma indebida las marcas registradas “NEW ERA 59FIFTY y Diseño” y “NE NEW ERA y Diseño”. De acuerdo con la autoridad, el valor aproximado de la mercancía asegurada asciende a 360 mil pesos, mientras continúa el procedimiento administrativo correspondiente.

Operativo del IMPI deja miles de productos asegurados en Guadalajara
La inspección se llevó a cabo en el establecimiento denominado “CAP LAB”, ubicado en la colonia San Juan de Dios, una zona que el propio IMPI identifica como “uno de los mercados de venta de piratería más importantes de México”. La diligencia forma parte de un procedimiento administrativo por presuntas infracciones en materia de propiedad industrial.
Según explicó el Instituto, el caso deriva de una solicitud de declaración administrativa por posibles violaciones a la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial, específicamente por presuntas infracciones relacionadas con el uso indebido de marcas registradas. Como medida provisional, la autoridad ordenó el aseguramiento de la mercancía mientras continúa el análisis del expediente.

El Gobierno mantendrá los operativos contra la piratería
El director general del IMPI, Vidal Llerenas, informó que el Instituto continuará con la revisión jurídica del caso para determinar, respetando el debido proceso, si existieron o no las infracciones denunciadas por los titulares de las marcas.
La Secretaría de Economía y el IMPI señalaron que estos operativos forman parte de una estrategia permanente para combatir la comercialización de productos que vulneran derechos de propiedad industrial.
El objetivo, indicaron, es proteger las marcas registradas, fortalecer la competencia leal y brindar mayor certeza jurídica tanto a las empresas como a las personas consumidoras en México.















