

Una nueva disputa internacional comenzó a tomar forma y ya involucra a México en un tablero donde las grandes potencias mueven sus fichas con cautela. El su impacto podría redefinir el equilibrio económico global.
Estados Unidos activó una estrategia que arrastra a varios países de América Latina a una competencia directa contra una de las mayores potencias del mundo. Detrás de esta decisión hay un recurso silencioso, pero absolutamente determinante para el futuro industrial y tecnológico.
¿Qué son los minerales críticos y por qué son clave en la guerra entre EE.UU. y China?
Los minerales críticos son materias primas estratégicas por su peso económico y su rol en industrias de alta tecnología. Entre ellos destacan el litio, cobalto, níquel y las tierras raras, esenciales para baterías de autos eléctricos, dispositivos electrónicos, infraestructura digital y sistemas de defensa.

El conflicto radica en que la cadena de suministro está altamente concentrada en China, que lidera tanto la extracción como el procesamiento y refinación, lo que le otorga una posición dominante a nivel global.
Ante este escenario, Washington busca diversificar proveedores y fortalecer alianzas con países que tengan reservas estratégicas. En ese mapa, México cobra relevancia por su potencial minero y su cercanía comercial con Estados Unidos.
Que implica el acuerdo entre Estados Unidos y México por minerales estratégicos
La estrategia de Estados Unidos contempla un plan de acción conjunto con México para fortalecer la cooperación en minerales críticos, mediante coordinación en políticas comerciales, intercambio técnico y medidas para robustecer la cadena de suministro.
El objetivo es reducir riesgos ante posibles interrupciones vinculadas al dominio chino en el procesamiento y refinación, además de impulsar estándares comunes y facilitar inversiones en exploración y desarrollo.
Para México, la alianza representa una oportunidad económica y estratégica, aunque también lo posiciona en el centro de una disputa geopolítica cada vez más intensa entre las principales potencias.
China, el dominio de las tierras raras y la nueva disputa global
China mantiene una posición predominante en el mercado de tierras raras y otros minerales críticos, sobre todo en la etapa de refinación, lo que le permite influir en los precios y en la disponibilidad global. Esa ventaja estratégica ha generado creciente preocupación en Estados Unidos y sus aliados.
Frente a este escenario, Washington amplió su estrategia hacia América Latina, con México y Argentina como socios clave para diversificar cadenas de suministro.
La competencia por estos recursos inaugura una nueva fase en la rivalidad entre potencias, donde el control de los minerales esenciales para la transición energética y la tecnología avanzada puede redefinir el equilibrio económico mundial.














