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Hay miles de niños en Chiapas que hoy no existen para el Estado de México. No tienen nombre oficial, no pueden recibir atención médica especializada, no pueden inscribirse a una escuela, ni acceder a ningún programa social. No porque sus familias no los quieran, sino porque nunca obtuvieron un papel: su acta de nacimiento.
Por eso, el Registro Civil decidió que eso tiene que acabar, y lanzó una campaña que podría cambiar la historia de muchas familias.

La primera acta de nacimiento es gratuita, y muchas familias en Chiapas todavía no lo saben
Uno de los mayores obstáculos para el registro de menores no es la burocracia ni la distancia: es el desconocimiento. Muchas familias, especialmente en zonas rurales y comunidades con altos índices de marginación, creen que tramitar el acta de nacimiento de sus hijos tiene un costo que no pueden pagar. Falso.
La directora del Registro Civil, María Dolores Estrada Gordillo, fue clara: la primera acta de nacimiento es un derecho constitucional y no cuesta nada.
Bajo esa premisa, la dependencia amplió la exención de pago para personas originarias de los 13 municipios con mayor rezago en la entidad, identificados en una convocatoria publicada desde diciembre pasado en el Diario Oficial, en coordinación con otras dependencias estatales. La apuesta es directa: si el costo era una barrera, esa barrera ya no existe.
Subregistro infantil: el drama que impide traslados médicos y pone en riesgo la vida de niños sin acta de nacimiento
El problema del subregistro no es solo administrativo. Tiene consecuencias físicas, urgentes y, en algunos casos, irreversibles. La directora Estrada Gordillo lanzó una advertencia que debería alarmar a cualquiera: hay niñas y niños que no pueden ser trasladados a hospitales de especialidad porque no cuentan con su acta de nacimiento.
Sin ese documento, el sistema de salud no puede procesarlos. No hay expediente, no hay referencia, no hay traslado. Un menor con una enfermedad grave o una emergencia médica puede quedar atrapado en ese vacío legal mientras el tiempo corre en su contra.
Por eso, la campaña también contempla una demanda concreta hacia el Congreso del Estado: reactivar las oficialías hospitalarias, espacios dentro de los propios hospitales donde se puede registrar a un recién nacido o a un menor sin necesidad de desplazarse. Hoy solo funcionan 7 de las 25 que operaban anteriormente.

La campaña ya arrancó en Cintalapa y no va a parar hasta cubrir todo el estado
La campaña permanente de registro —dirigida tanto a menores de cero a cinco años como a jóvenes de cinco a 17 años— ya inició operaciones en Cintalapa, municipio que sirvió como punto de arranque de un recorrido que tiene como destino cada rincón del estado.
La estrategia no depende de que las familias vayan a las oficinas: la idea es llevar el servicio directamente a las comunidades, reducir las barreras físicas y documentar a quienes quedaron fuera del sistema por años, incluso décadas.
El mensaje de las autoridades es tan simple como urgente: si tienes un hijo, un hermano menor o conoces a alguna familia en esta situación, este es el momento. El servicio es gratuito, está disponible y está llegando a donde antes no llegaba.















