

El Gobierno de México anunció una reforma en el sistema de retenciones salariales que promete cambiar la forma en que los trabajadores reciben sus aumentos.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo presentó un plan para que el incremento del salario mínimo de 2025 llegue completo, sin las deducciones automáticas que históricamente redujeron el impacto de estos ajustes.
En específico, la medida busca eliminar las retenciones del Impuesto Sobre la Renta (ISR) sobre el aumento del 12% del salario mínimo aprobado para este año, beneficiando directamente a 5 millones de trabajadores registrados en el país.

El problema de las retenciones automáticas que reduce los aumentos
Durante años, los trabajadores mexicanos enfrentaron una paradoja frustrante: cada vez que se anuncia un aumento al salario mínimo, una parte significativa de ese incremento se evapora debido a las retenciones fiscales automáticas.
Cuando el salario aumenta, el trabajador puede cambiar de categoría tributaria, lo que genera mayores descuentos de ISR que reducen el beneficio real del ajuste salarial.
Este fenómeno afectó especialmente a quienes ganan cerca del salario mínimo. Un aumento nominal del 12% podía traducirse en un incremento real mucho menor en el cheque quincenal, lo que limitaba el impacto positivo de las políticas de mejora salarial en la economía familiar.
Reforma fiscal: cómo funcionará el nuevo esquema sin deducciones
El plan del Gobierno federal establece que las retenciones de ISR no se aplicarán sobre el aumento del salario mínimo de 2025. Esto significa que los trabajadores recibirán el incremento completo del 12% en sus ingresos netos, sin que el fisco retenga una porción adicional por concepto de impuestos.

5 millones de trabajadores beneficiados: quiénes y cuánto ganarán
Los principales beneficiarios de esta medida serán aproximadamente 5 millones de trabajadores formales registrados en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) que perciben ingresos cercanos al salario mínimo. Estos empleados verán reflejado el aumento completo en sus nóminas, sin las deducciones que tradicionalmente reducían el beneficio.
Con el salario mínimo establecido en 278.80 pesos diarios para 2025 (un incremento de 12% respecto al año anterior), los trabajadores recibirán aproximadamente 30 pesos adicionales por día sin retenciones. Esto se traduce en cerca de 900 pesos extras al mes que llegarán íntegros al bolsillo de los empleados, fortaleciendo su capacidad de consumo y mejorando su calidad de vida.
¿Qué sueldos no tendrán que pagar ISR en 2026?
A partir del 1 de enero de 2026, el salario mínimo general pasará de 278.80 a 315.04 pesos diarios, lo que representa un incremento aproximado del 13%, mientras que el salario mínimo de la Zona Libre de la Frontera Norte (ZLFN) se elevará de 419.88 a 440.87 pesos por día, con un aumento del 5%.
Esta actualización se integra a partir del salario mínimo vigente en 2025, más la suma de un Monto Independiente de Recuperación (MIR) de 17.01 pesos, y un incremento adicional por fijación del 6.5%.
Con los montos ya actualizados, una de las dudas más frecuentes entre los trabajadores asalariados del sector formal es si, con este aumento, deberán o no pagar el Impuesto Sobre la Renta (ISR).
En función de la legislación vigente, que establece al Impuesto Sobre la Renta (ISR) como una obligación constitucional, es deber de todo ciudadano cumplir y rendir cuentas ante los organismos fiscales correspondientes.
De acuerdo con lo publicado recientemente en el Diario Oficial de la Federación (DOF), los únicos trabajadores exentos del pago de ISR serán aquellos cuyos ingresos mensuales se ubiquen por debajo del salario mínimo, es decir, quienes perciban menos de 9,587.5 pesos al mes.
Por el contrario, quienes cobren un salario superior a ese monto verán reflejado un descuento mensual por concepto de ISR. No obstante, es importante señalar que este gravamen puede recuperarse parcialmente a la hora de presentar la Declaración Anual de impuestos, que se realiza en abril, mediante la deducción de gastos personales.
De esta forma, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) podría devolver una parte del ISR pagado, siempre y cuando se cumplan los requisitos establecidos.















