Edith Hill es una mujer británica que alcanzó los 106 años y compartió cuáles considera que son los secretos de su longevidad. Su historia llamó la atención por una combinación de hábitos poco convencionales: mantener la independencia, comer mucho chocolate y disfrutar de las fiestas.
La mujer atravesó dos guerras mundiales, presenció importantes cambios históricos y conservó su autonomía durante gran parte de su vida. En una entrevista, resumió su filosofía con una frase que refleja su particular manera de entender el bienestar y el paso del tiempo.
¿Cuál es el secreto de longevidad de Edith Hill?
Cuando le preguntaron desde The Mirror qué consideraba fundamental para haber llegado a los 106 años, la británica respondió con una fórmula sencilla: “El secreto es ser independiente, comer mucho chocolate y disfrutar de las fiestas”.
Justamente, para Edith, conservar la autonomía, darse gustos y participar de celebraciones forman parte de una filosofía que mantuvo durante gran parte de su vida.
Uno de sus placeres favoritos es el chocolate. En particular, disfruta de las barras Cadbury Dairy Milk, aunque también está dispuesta a probar otros dulces, especialmente durante las celebraciones de Pascua.
¿Qué hábitos mantuvo durante toda su vida?
Además de su afición por el chocolate, Edith tiene otras costumbres que acompañaron su historia. Según los medios británicos que difundieron su testimonio, nunca fumó y consumió alcohol con moderación.
También se destacó por su independencia. Trabajó durante muchos años como secretaria y continuó viviendo por su cuenta hasta después de cumplir los 100 años, cuando se trasladó a Aspen Lodge Care Home, una residencia para adultos mayores ubicada en Skegness, Lincolnshire, Inglaterra.
Su sobrina, Anne Turner, la describió como una mujer trabajadora, independiente, amable y cariñosa. También destacó que siempre le interesó mantenerse al tanto de las noticias de su familia.
¿Cómo celebró Edith Hill sus 106 años?
Para su cumpleaños número 106, el personal de Aspen Lodge organizó una celebración especial. La fiesta tuvo una temática primaveral, música en vivo y canciones de las décadas de 1940 y 1950, una de las épocas musicales favoritas de Edith.
Tampoco faltó una torta de doble chocolate, preparada especialmente para la ocasión. Además, los trabajadores de la residencia impulsaron una campaña para reunir 106 tarjetas de felicitación, una por cada año de vida de la homenajeada.
La iniciativa recibió mensajes de distintas partes del mundo. Anita Tindle, responsable del servicio doméstico de la residencia, destacó “Es increíblemente conmovedor ver a tanta gente participando. Nos devuelve la fe en la bondad y el espíritu comunitario que aún existen en el mundo. Edith es verdaderamente excepcional”.