Lime, empresa global de vehículos eléctricos compartidos, busca una segunda oportunidad en la capital mexicana. La empresa de origen estadounidense llenó la Ciudad de México de scooters eléctricos de 2018 a 2019, año en que salió del país por desacuerdos con la Secretaría de Movilidad (SEMOVI) bajo el argumento de falta de certeza jurídica.
La startup fundada por Brad Bao y Toby Sun en San Francisco, California, llegó a contabilizar 11,000 unidades en México. Rápidamente se convirtió en una opción muy popular para trayectos cortos en zonas como Roma, Condesa y Polanco.
Lime regresa a la Ciudad de México
El 10 de junio Lime arrancó nuevamente operaciones en la Ciudad de México y pretende ser una opción más para trayectos cortos en una urbe con un tráfico congestionado, sobre todo en el contexto del Mundial 2026.
La operación, en alianza con Uber, es parte de un programa piloto de 60 días de la SEMOVI para sumar opciones de micromovilidad compartida y promover el transporte sustentable en la ciudad y durante el próximo torneo de fútbol. Los usuarios podrán encontrar en la app de Uber la opción de trasladarse a través de scooters eléctricos.
Lime desplegará hasta 1,000 vehículos a lo largo de este piloto. Lime aseguró en un comunicado que organizará una serie de activaciones durante el programa piloto; la primera se llevará a cabo la semana del 15 de junio con el fin de regalar cascos y enseñar a los usuarios a conducir de forma segura y estacionarse correctamente. Asimismo, la empresa continuará realizando estos eventos de seguridad de manera regular durante todo el piloto.
Lime dijo en una respuesta escrita a El Cronista que el equipo está enfocado por completo en hacer que el piloto sea un éxito. “Nuestro objetivo es demostrar a toda la CDMX que existe una alta demanda de viajes, estacionamiento organizado, campañas de concientización sobre la conducción segura y, en general, que ofrecemos una experiencia agradable y ordenada para la ciudad”, aseguró la empresa.
“Esperamos que SEMOVI y otros actores sociales y de gobierno estén pendientes de nuestro desempeño, y haremos todo lo posible para demostrar cuánto han mejorado los scooters de Lime desde 2019”, respondió la compañía a la pregunta de si la intención es quedarse en la capital mexicana más allá del piloto.
La empresa informó en su regreso a la Ciudad de México que busca demostrar a habitantes, visitantes, funcionarios de gobierno y líderes comunitarios cuánto ha madurado su operación tras sumar 7 años de experiencia desde su primer intento de posicionarse en el mercado mexicano.
¿Qué pasó con Lime antes de volver a Ciudad de México?
Luego de que Lime se negara a pagar una cuota para operar impuesta por la SEMOVI por considerarla desproporcionada y sin fundamento jurídico, la compañía decidió regresar al país en enero de 2025, a una de las ciudades mexicanas con mayor crecimiento demográfico: Querétaro.
Allá, en alianza con Uber, Lime ya cumplió un año de operaciones y presume que los scooters compartidos son utilizados por los residentes de Querétaro para tareas diarias esenciales.
En una encuesta elaborada por Lime, se encontró que casi la mitad de los usuarios usan este medio de transporte para viajar al trabajo o a la escuela, utilizando los scooters para conectar sus hogares con sus destinos finales.
En septiembre de 2025, Lime arrancó operaciones en Monterrey, Nuevo León, y a inicios de junio de este año extendió su servicio a Guadalupe, otro municipio del estado.
El plan de Lime en Nuevo León incluye una expansión del 30% de su zona de operación en Monterrey, la incorporación de 750 bicicletas eléctricas (que se suman a la oferta de scooters) y más de 50 nuevas estaciones de estacionamiento.
Johann Schmidt, líder regional sénior de relaciones gubernamentales de Lime, dijo en un comunicado que no sólo se han preparado para el aumento de la demanda de viajes en Nuevo León, sino que también han analizado de cerca las necesidades de transporte en Monterrey y Guadalupe.
“Al expandir nuestra área de servicio, hacer crecer nuestra flota, invertir en nueva infraestructura de estacionamiento y desplegar equipos adicionales en el terreno, estamos mejorando el acceso a un transporte confiable no solo para los visitantes que asisten a los partidos y eventos para aficionados, sino también para las personas que viven y se mueven por estas ciudades todos los días”, señaló Schmidt.
La empresa destacó que muchas ciudades a nivel global cuentan con programas tradicionales de bicicletas compartidas con estaciones fijas que operan de forma paralela con los modelos híbridos de Lime, tales como Santiago, París, Londres, Barcelona, San Francisco, entre otras.