El presidente estadounidense Donald Trump firmó un decreto orientado a combatir el llamado “turismo de nacimiento”. Se refiere a la práctica mediante la cual mujeres extranjeras viajan a Estados Unidos con el objetivo de dar a luz allí para que sus hijos obtengan la ciudadanía local.
La medida llega poco más de un mes después de que la Corte Suprema anulara un decreto previo del propio Trump que apuntaba a eliminar el derecho de suelo para los hijos de inmigrantes indocumentados. Pese a ese revés judicial, el mandatario definió a esta nueva iniciativa como un “ajuste” a ese derecho, y no como una embestida directa contra él.
“Redes organizadas”, en la mira de Trump
Desde el Despacho Oval, Trump apuntó contra las “redes delictivas” que, según describió, organizan viajes masivos hacia el país con el único fin de que los hijos nazcan en territorio estadounidense y accedan así a la ciudadanía por nacimiento.
“Lo que hemos visto en los últimos años son redes delictivas organizadas que establecen un sistema mediante el cual decenas de miles de personas pueden venir a este país de forma organizada y dar a luz aquí únicamente con el propósito de obtener la ciudadanía”, afirmó ante la prensa.
El decreto, explicó, apunta especialmente a la negación de visas: tanto para las personas de las que se sospeche que buscan entrar al país con ese fin, como para quienes organizan este tipo de esquemas.
“Nos centramos mucho en negar visas a personas de las que tenemos motivos para creer que vienen con ese propósito. Visas tanto para los padres que participan como para las personas que organizan estas redes”, sostuvo.
Qué dice la Constitución estadounidense
La Decimocuarta Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, sancionada tras la Guerra de Secesión para garantizar la ciudadanía a los antiguos esclavos, establece de manera explícita el derecho a la ciudadanía por nacimiento en suelo estadounidense, con excepciones muy acotadas.
Esa fue, precisamente, la interpretación que ratificó la mayoría de la Corte Suprema al invalidar el intento anterior de Trump de restringir ese derecho.
Un mecanismo que ya existía, con límites
La legislación migratoria vigente ya faculta a los funcionarios consulares estadounidenses a rechazar una solicitud de visa cuando sospechan que la persona viaja al país con la intención de dar a luz allí.
Sin embargo, quienes critican ese sistema señalan su punto débil: buena parte de las futuras madres que llegan con ese objetivo ni siquiera tramitan una visa, sino que ingresan directamente bajo la modalidad de turista, lo que deja ese control prácticamente sin efecto.