Mientras la guerra en Medio Oriente cumple ocho meses y crece el temor a una reanudación de los ataques tras las elecciones legislativas del martes en Estados Unidos, Irán planteó este lunes que el estrecho de Ormuz podría reabrirse en un plazo de dos días. La condición es que Washington satisfaga las demandas que Teherán considera “legítimas”.
El anuncio lo hizo el portavoz de la Cancillería iraní, Esmaeil Baghaei, durante su conferencia de prensa semanal. Según dijo, si se cumplen esas demandas “existirá la posibilidad de restablecer la seguridad en el estrecho de Ormuz e iniciar el proceso de negociación en un breve plazo”.
En ese marco, el vocero afirmó que Irán planteó sus demandas de manera “clara, razonable y lógica” y que no se podrá alcanzar un acuerdo ni reabrir el estrecho de forma segura, a menos que Estados Unidos ponga fin a su bloqueo naval. Todo, agregó, depende de la decisión de Washington sobre cómo proceder.
La propuesta llega después de días de conversaciones con mediadores qataríes que terminaron con cambios en los planteos, pero sin avances significativos. Tras esto, los negociadores iraníes partieron de Doha el domingo, aunque Teherán aseguró que los contactos continúan.
En este escenario, los precios del petróleo cayeron casi un 4% este lunes por la expectativa de que la última ronda de mediación derive en una solución diplomática. Sin embargo, fuentes iraníes dijeron que, en su opinión, un nuevo ataque estadounidense seguía siendo más probable que un acuerdo.
Qué propone Irán para terminar la guerra
La base de cualquier diálogo indirecto, a través de mediadores, sigue siendo el plan de siete pasos que Teherán presentó el 22 de septiembre, al margen de la 81º Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York.
Baghaei confirmó que la propuesta se condensó y que eso “permite ponerla en práctica en un plazo de dos días”. Según la parte iraní, el recorte del plazo es una muestra de buena fe.
El esquema incluye que Estados Unidos termine con el bloqueo a los puertos iraníes, que Irán reabra el estrecho, que Washington exima de restricciones las ventas de petróleo iraní y que se anulen las nuevas sanciones.
Teherán también reclama el cese de las hostilidades y la liberación de activos congelados en el exterior, y recién después propone negociar otras cuestiones.
El contexto de la guerra
El conflicto, que Estados Unidos e Israel iniciaron el 28 de febrero, provocó el cierre de la vía marítima de Ormuz, el bloqueo estadounidense de los puertos iraníes, ataques con drones y misiles iraníes contra Estados del golfo Pérsico y la reanudación del conflicto en Yemen. Hasta ahora, las gestiones diplomáticas no permitieron alcanzar un entendimiento.
En el marco del actual diálogo entre las partes mediado por Qatar, el canciller iraní, Abbas Araqchi, dijo a la agencia estatal IRNA: “Las consultas a través de los mediadores son muy intensas. Hemos presentado nuestras condiciones y propuestas, y todo depende de la racionalidad política de Washington”.
Por el lado estadounidense, el presidente Donald Trump había rechazado el plan de siete pasos en septiembre y repitió que no habría un ataque contra Irán antes de las elecciones del martes.
Teherán, por su parte, advirtió que responderá de forma agresiva ante cualquier reanudación de los ataques, con planes para golpear objetivos dentro y fuera de Oriente Medio.