España comenzó este domingo a contener los grandes incendios que afectan al centro del país, mientras Francia mantiene su principal preocupación en el fuego de la Gironda, que sigue fuera de control y amenaza con agravarse por la llegada de una nueva ola de calor.
Los fuegos han arrasado 77.000 hectáreas en España y otras 42.000 en el departamento francés de la Gironda. En conjunto, los incendios han obligado a evacuar o desalojar a cerca de 330.000 personas entre ambos países.
En España, más de 100.000 personas se han visto afectadas por las llamas entre evacuados, desalojados y confinados, mientras que en Francia el incendio de la Gironda mantiene evacuadas a 220.000 personas, que no podrán regresar a sus hogares hasta que el fuego quede completamente perimetrado.
Cómo evoluciona la situación de los incendios en España
La evolución de los incendios españoles fue favorable tras varios días de intensa propagación de las llamas. El incendio de Ávila, con unas 50.000 hectáreas calcinadas, se convirtió en el mayor registrado en el país desde que existen registros, mientras que otras 25.000 hectáreas corresponden a la Comunidad de Madrid y unas 2.000 a la provincia de Toledo.
Pese a esa mejoría, las autoridades mantienen que aún quedan focos activos y no descartan nuevas evacuaciones, especialmente en el oeste de la Comunidad de Madrid, mientras el operativo continúa centrado en estabilizar los incendios y evitar reactivaciones.
En las labores de extinción trabajan miles de efectivos, apoyados por la Unidad Militar de Emergencias (UME), cuyo jefe, Javier Marcos Arribas, señaló que quedan pocas cabezas activas, aunque los equipos siguen actuando sobre un perímetro de unos 280 kilómetros.
El Gobierno mantiene el nivel de emergencia nacional en los incendios del centro y reforzó el dispositivo con seis aviones de extinción enviados por Grecia, Italia y Turquía, además de un contingente portugués integrado por 129 efectivos y 41 vehículos.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció además que el próximo martes declarará la emergencia de protección civil en zonas gravemente afectadas por las llamas.
Francia mantiene la alerta por la Gironda
En Francia, el incendio originado el miércoles en la bahía de Arcachón, en el departamento de la Gironda, continúa siendo el principal foco de preocupación tras arrasar 42.000 hectáreas y obligar a evacuar a 220.000 personas. Las autoridades descartan por ahora el regreso de los vecinos y advierten de que la llegada de temperaturas próximas a los 40 grados a partir del martes podría complicar aún más las labores de extinción.
Ante esta situación, el presidente Emmanuel Macron presidirá este lunes una célula de crisis interministerial para coordinar la respuesta al mayor episodio de incendios registrado este año en el país.
Uno de los factores que más preocupa a los servicios de emergencia es la aparición de pirocumulonimbos, un fenómeno que genera tormentas de fuego impredecibles y que, según las autoridades, nunca antes se había observado en Francia.
En la Gironda trabajan unos 2.500 bomberos, 1.500 militares y 1.200 policías y gendarmes, apoyados por 18 aeronaves y un avión militar A400M adaptado para combatir incendios. El balance provisional asciende a 75 bomberos heridos y unas 240 viviendas destruidas.
El incendio mantiene además importantes alteraciones en las comunicaciones, con cierres parciales de la autopista A63, que conecta Burdeos con España, e interrupciones del tráfico ferroviario, mientras las autoridades han distribuido mascarillas por la elevada concentración de partículas de humo.
Francia mantiene también activos otros grandes incendios en Las Landas (igualmente en el suroeste), donde la situación mejora progresivamente, y en el departamento de Var, además de otros focos en los de Córcega y Altos Alpes.