

Muamar Gadafi nació en 1942 en el desierto, en una zona próxima a la localidad de Sirte. Durante su juventud era admirador del líder egipcio y nacionalista árabe Gamal Abdel Nasser, y con tan sólo 14 años ya participaba en las protestas contra Israel durante la crisis de Suez.
Sus primeros planes para derrocar la monarquía surgieron durante su estancia en la universidad, donde a los 21 años se recibió en Derecho. Después, se marchó a Gran Bretaña donde recibió formación militar. Luego regresó a la ciudad de Bengasi para liderar el golpe de Estado que derrocó al rey Idris I el 1 de septiembre de 1969 cuando el joven beduino tenía apenas 27 años.
Esa ciudad, la segunda más importante del país, es ahora, cuatro décadas después, el centro neurálgico de la protesta antigubernamental que exige su dimisión y la transición a la democracia.
Gadafi recogió su ideario político en el conocido como Libro Verde, publicado en 1970. En sus páginas trazó un sistema alternativo tanto al capitalismo como al socialismo, combinado con aspectos del Islam.
Unos años más tarde, en 1977, esa filosofía política se concretó en lo que llamó "Jamahiriya" o "estado de masas", que contempla que el poder sea ostentado por miles de "comités populares".
Aunque oficialmente no ostenta cargo público o título, desde 1979 se le denomina "Hermano Guía de la Gran Revolución".
Una vez en el poder, una de sus principales tareas fue la construcción de las Fuerzas Armadas, pero también gastó miles de millones de dólares de ingresos petrolíferos en mejorar el nivel de vida de la población, convirtiéndole en un líder popular con los libios de salarios bajos. Además, destinó dinero a proyectos gigantescos como una planta de acero en la localidad de Misrata, y en un proyecto para llevar agua desde los pozos del desierto a las comunidades costeras.
Comunidad internacional
Libia se ganó el rechazo de la comunidad internacional por su respaldo a grupos militantes como el Ejército Republicano Irlandés y la Organización para la Liberación de Palestina.
Ante el desprecio de sus esfuerzos por unir al mundo árabe, en la década de los noventa volvió su mirada hacia frica y propuso unos "Estados Unidos" en el continente. Y fue entonces cuando empezó a vestir ropa de colores brillantes característica de frica.
Con la llegada del nuevo milenio, y con un país ahogado por las sanciones, comenzó el viraje para salir del ostracismo.
El reconocimiento en 2003 de su responsabilidad en el ataque de Lockerbie culminaría cinco años más tarde con un acuerdo de compensación que incluía éste y otros atentados y que permitió la normalización de las relaciones con Washington.
Cuando en 2008 celebró sus 39 años en el poder dijo, Gadafi dijo: "No habrá más guerras, ni ataques ni actos de terrorismo"
Muamar, el exéntrico
Conocido por su extravagancia que pasa por sus coloridos trajes brillantes o una guardia personal formada por una treintena de mujeres armadas y entrenadas para el combate, sin olvidar sus estancias en los campamentos beduinos de lujo que levanta cuando va de viaje al extranjero.
Visionario o dictador, el estilo poco convencional de Khadafi es único. Su amor por los grandes gestos se ve especialmente en sus visitas al extranjero, cuando duerme en una tienda beduina vigilada por decenas de guardaespaldas femeninas. Durante una visita a Italia en agosto del año pasado, su invitación a cientos de mujeres para que se convirtieran al Islam empañó una visita de dos días que pretendía cimentar los lazos cada vez más estrechos entre Trípoli y Roma, antigua potencia colonial.










