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La discusión sobre el impuesto a la herencia volvió a ocupar un lugar central en Estados Unidos luego de una decisión que modifica las reglas para futuras generaciones. Aunque la medida no elimina tributos federales vinculados a las sucesiones, sí impide que una jurisdicción vuelva a aplicar una carga fiscal que ya había sido eliminada años atrás.

La reforma quedó incorporada a la Constitución estatal y establece límites concretos sobre los impuestos relacionados con herencias, legados y transferencias patrimoniales. De esta manera, quienes reciben bienes o dinero por sucesión tendrán un escenario diferente al que podría haberse planteado en el futuro si la legislación cambiaba.

Texas blindó en su Constitución la prohibición del impuesto a la herencia

La medida fue aprobada por los votantes de Texas durante las elecciones realizadas el 4 de noviembre de 2025. Según los resultados oficiales, el 72% respaldó la propuesta conocida como Proposition 8.

Ahora, la enmienda incorporó una nueva sección a la Constitución estatal para impedir que la Legislatura cree un impuesto estatal sobre herencias, sucesiones o transferencias patrimoniales tras el fallecimiento de una persona.

La enmienda incorporó una nueva sección a la Constitución de Texas para impedir que la Legislatura cree un impuesto estatal sobre herencias, sucesiones o transferencias patrimoniales tras el fallecimiento de una persona. (Fuente: Shutterstock)

Aunque Texas no cobraba un impuesto a la herencia desde 2015, la reforma tiene un efecto de largo plazo. A partir de ahora, la prohibición quedó incorporada a la Constitución y no podrá ser revertida mediante una ley ordinaria.

En qué casos ya no podrán cobrar el impuesto a la herencia en Texas

La nueva disposición impide aplicar impuestos estatales sobre distintos tipos de transferencias patrimoniales. La restricción comenzó a regir con efecto a partir del 1 de enero de 2026.

Entre los casos alcanzados por la prohibición se encuentran:

  • Herencias recibidas tras un fallecimiento.
  • Legados incluidos en sucesiones.
  • Transferencias de patrimonio entre generaciones.
  • Donaciones entre individuos, familias, fideicomisos o patrimonios.

La reforma también impide que el estado aumente la alícuota de un impuesto de este tipo o amplíe el universo de contribuyentes alcanzados por una eventual carga fiscal relacionada con herencias y sucesiones.

Qué impuestos seguirán pagando los herederos pese al cambio aprobado

La modificación constitucional únicamente afecta a los impuestos estatales. Los tributos federales vinculados a las herencias continúan vigentes y deben ser considerados por los beneficiarios.

Uno de ellos es el Estate Tax, que se aplica sobre patrimonios de gran valor. Según la normativa vigente, alcanza a herencias superiores a los 13 millones de dólares.

También puede existir impacto fiscal a través del Income Tax cuando los herederos venden acciones, propiedades u otros activos recibidos mediante una sucesión.

Además, antes de distribuir bienes y dinero, el albacea de la herencia debe cumplir con las obligaciones pendientes ante el IRS. Recién después de presentar la declaración correspondiente y saldar posibles deudas fiscales podrá concretarse el reparto definitivo entre los herederos.

Mientras tanto, otros estados estadounidenses continúan aplicando impuestos a la herencia. Entre ellos figuran Kentucky, Maryland, Nebraska, Nueva Jersey y Pensilvania, donde las reglas y exenciones varían según el vínculo entre el fallecido y los beneficiarios.