Para establecer un puente entre los ámbitos laboral y académico, las universidades cuentan con departamentos exclusivamente dedicados a esta tarea: difundir ofertas de pasantías y empleos, con servicios diferenciales para alumnos y graduados. ¿Cómo es la relación entre ambos sectores? ¿Qué situación encuentran los alumnos y profesionales recién recibidos que ingresan al mercado laboral?

Lo que sigue es la experiencia relatada por quienes se ocupan de recolectar ofertas de empleo y reclutar postulantes para las empresas en el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA), la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) y las facultades de ingeniería de las universidades Austral, de Buenos Aires (FIUBA) y Nacional de La Plata (UNLP).

Actualmente, existen más de 100 universidades públicas y privadas en el país. Entre ellas, más de 80 brindan la posibilidad de estudiar carreras relacionadas con tecnología, informática, sistemas e ingeniería. Allí se inscribieron, según datos suministrados por el Ministerio de Educación, casi 20.000 alumnos en 2007, con el fin de dedicarse a carreras afines al sector informático. Y aunque el grupo de graduados en dicho año fue muy inferior (apenas poco más de 3.500), entre todos forman un gran conjunto de potenciales empleados para empresas de todo tipo y tamaño, a los que se suman también alumnos y graduados de otras carreras relacionadas al sector de IT, como por ejemplo la ingeniería electrónica.

En general, al llegar a los últimos años de las carreras, los alumnos comienzan a buscar empleos para adquirir experiencia y definir su orientación vocacional en base a la aplicación de sus conocimientos. Algunas universidades, incluso, exigen realizar una práctica laboral como requisito para la obtención del título de grado. Y para responder a estas necesidades y facilitar la búsqueda y obtención de ese primer empleo, las entidades educativas cuentan con departamentos y organismos especialmente dedicados a establecer un nexo entre el aula y la oficina.

“El objetivo de nuestra área es acompañar a los alumnos en sus primeros pasos hacia el mundo laboral , asegura María Cruz Accini, responsable del departamento de Pasantías y Salidas Laborales de la Universidad Austral. Por ese motivo, además de facilitar las búsquedas laborales “ofrecemos distintos tipos de herramientas que puedan servir de ayuda: realizamos un seminario de inserción laboral, les enseñamos a confeccionar un currículum y los capacitamos en todo lo referente al desenvolvimiento de la entrevista laboral, entre otras cosas .  Algo similar ocurre en el ITBA: “Los graduados disponen de un servicio integral de desarrollo profesional, que no sólo incluye búsquedas laborales, sino también coaching y talleres relacionados , afirma Carlos Criado, vicepresidente de la Asociación de Graduados del ITBA (AGITBA).

En cuanto a los servicios para las empresas, en la mayoría de los casos consisten en la difusión gratuita de búsquedas, tanto para pasantías como para empleos, lo que a veces también incluye una preselección de alumnos. Las universidades se suelen ocupar de la concreción de entrevistas laborales con los candidatos, mientras que la selección final generalmente queda del lado del empleador.

Luego, se determinan los distintos tipos de contratos. Por ejemplo, “nosotros ofrecemos dos tipos de contratos: el de pasantías, que es indispensable para desarrollar la interacción entre el alumno y la facultad, y el contrato directo. En este último, las empresas publican sus ofertas y nosotros funcionamos como el clasificado de un diario, pero gratuito , detalla Federico Renik, asistente de Recursos Humanos de la Secretaría de Extensión Universitaria de la FIUBA.

Un caso semejante es el de la Universidad Austral. Allí, tal como explica Accini, en una primera instancia la facultad se vincula con la empresa y firma un convenio marco para las pasantías. “Una vez que se haya aprobado, estamos en condiciones de publicar las búsquedas, siempre con prioridad hacia los alumnos, y en el caso de que la compañía necesite cubrir una búsqueda efectiva la enviamos a graduados —expresa la funcionaria—. El área no se ocupa de la selección, ni para pasantes ni para graduados; son ellos mismos quienes remiten el currículum a la empresa y ella se encarga de seleccionarlos.

Prueba superada

De la interrelación entre educación y productividad, la opinión de los entrevistados tiende a ser unánime: la oferta de profesionales de informática no llega a cubrir la oferta de empleo existente. “Lamentablemente, tenemos un gran déficit a la hora de ubicar un perfil  acorde a lo que nos piden las empresas , reconoce Renik, de la FIUBA.

Lucila Arguedas, coordinadora de Pasantías del ITBA, coincide en que “los perfiles informáticos están muy solicitados y no podemos conseguir pasantes para todos los pedidos que tenemos . En la Universidad Austral la experiencia es similar: tal como relata Accini, “evidentemente, el mercado está saturado; los chicos ya están trabajando y no les interesa . Esa es la respuesta que les dan a las empresas cuando llaman para consultar por qué no se presenta ningún alumno de ingeniería informática a sus búsquedas.

En este sentido, parecería que existe una situación tendiente al pleno empleo para quienes decidieron desempeñarse en esta industria. “En la carrera de Ingeniería Industrial no sucede lo mismo que en Informática: hay respuesta de los alumnos y es todo más parejo, la oferta se adapta a la demanda , compara Accini. A esta idea también se suman Arguedas y Renik, quien además agrega a la ingeniería química como otra de las carreras más solicitadas y cuenta que, incluso, “durante el año 2008 también estuvieron en alza la ingeniería electrónica y las áreas de civil .

Por su parte, Horacio Frene, director de Bienestar Estudiantil de la Facultad de Ingeniería de la UNLP, detalla que las especialidades de la ingeniería más solicitadas, en porcentajes, son las siguientes: electrónica (18,1 por ciento), mecánica (17,2 por ciento), industrial (13,8 por ciento), electricista (13,8 por ciento), química (6,9 por ciento), civil (6,9 por ciento) y telecomunicaciones (4,31 por ciento).

Pero no todo lo que brilla es oro. La crisis mundial y la menor actividad económica local que se registra desde finales de 2008 frenó las búsquedas de personal de IT. “Hasta hace cinco meses había, prácticamente, pleno empleo; las empresas pedían especialistas y no teníamos a quién mandarles , recuerda Carlos Castillo, subsecretario del Graduado de la secretaría de Extensión Universitaria de la UTN. El funcionario reconoce que, “lamentablemente hoy, después de la crisis, eso ha cambiado un poco y se están viendo profesionales en busca de trabajo .

Esta situación parece repetirse en otras entidades: “En estos momentos, las búsquedas han disminuido en más de un 60 por ciento. Este cambio afecta tanto a graduados como a pasantes , se preocupa Accini. Y detalla que en 2008 tuvieron aproximadamente 500 búsquedas laborales, algo que no se está repitiendo este año.

Sin embargo, la crisis no se presenta de la misma manera en otras instituciones educativas como la UNLP donde, según Frene, reciben “un promedio de tres pedidos por semana, independientemente de la crisis . Con una postura intermedia, Nicolás Cittadini, director de la Secretaría de Extensión Universitaria de FIUBA, comenta que “recién ahora se percibe que bajaron las búsquedas; hay una pequeña merma, pero todavía no se puede hablar de crisis ni de un problema puntual . Así, en medio de la incertidumbre para postulantes y empresas, comenzó el año lectivo 2009. Para llegar al fin del ciclo, quizá sea positivo considerar las sugerencias de Accini. “Nosotros les decimos a los alumnos y recientes graduados que es una época de crisis y que tal vez sirva para que ellos, de alguna manera, se perfeccionen y piensen qué es lo que quieren, que aprovechen este tiempo; frente a la adversidad debemos sacarle el mejor fruto posible , concluye.