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Un agente inmobiliario puede perder hasta 12 horas por semana buscando información que, en rigor, ya existe: está repartida entre portales, chats de WhatsApp y planillas que no se actualizan como debieran. Ese tiempo perdido tiene un costo concreto, en operaciones que no se cierran y en comisiones que no se cobran. Dos ingenieros que pasaron por Meta creen haber encontrado la forma de recuperarlo, y ya tienen números de otro país para probarlo.

Javier Rey (ex Meta, Tryolabs y Mercado Libre) e Ignacio De Haedo (ex Meta, Microsoft y SwiftKey) fundaron Mirando.ai en enero de 2025, una plataforma de inteligencia de mercado para el sector inmobiliario que hoy opera con más de 70 inmobiliarias y más de 200 agentes en Uruguay, su mercado de origen. Con esa tracción validada, la startup llegó oficialmente a la Argentina, donde sus fundadores identificaron el mismo problema estructural pero a una escala mucho mayor.

En busca de la eficiencia en real estate

El diagnóstico que motivó la empresa es puntual. “Un buen agente inmobiliario pierde un promedio de 12 horas semanales buscando alternativas, analizando datos de clientes perdidos en múltiples soportes y realizando valuaciones permanentemente. Eso no es ineficiencia del agente; es ineficiencia del sistema”, explica Rey. En la Argentina, como en el resto de Latinoamérica, los agentes dependen de múltiples portales, conversaciones de WhatsApp que se pierden y comparables que se calculan a mano.

Mirando.ai apuesta a que la información que ya existe, pero está dispersa, se procese de forma inteligente: búsqueda unificada de propiedades, una integración con WhatsApp para no perder seguimiento de clientes, tasaciones basadas en comparables reales y captación de leads calificados.

Para Ignacio De Haedo, cofundador de la compañía, el problema central no es tecnológico sino de adopción. “Quizás, el aprendizaje más importante es que la tecnología por sí sola no resuelve problemas. Lo que genera impacto es entender profundamente cómo trabajan las personas y diseñar herramientas que se adapten a esa realidad”, dice.

Y agrega: “En empresas como Meta, Microsoft o Mercado Libre aprendimos a construir productos para millones de usuarios, a tomar decisiones basadas en datos y a medir constantemente qué genera valor y qué no. También aprendimos algo que muchas veces se pierde en los procesos de transformación digital: la adopción importa tanto como la tecnología. Una herramienta brillante que nadie usa no sirve de nada”.

Mirando.ai implementa la inteligencia artificial para ordenar información y buscar propiedades.

Lo que aprendieron en Uruguay

Antes de cruzar a la Argentina, Mirando.ai tuvo casi un año y medio para probar su hipótesis en el mercado uruguayo, y los números empiezan a mostrar un patrón. “Nuestros modelos estiman que un agente que utiliza activamente Mirando puede concretar alrededor de seis operaciones adicionales por año gracias al tiempo que recupera en tareas como búsquedas, análisis de mercado, seguimiento de clientes y preparación de propuestas”, cuenta De Haedo. La plataforma, agrega, analiza en promedio más de 3.000 propiedades por semana por usuario, y las soluciones de publicidad digital de la empresa mejoraron la calidad de los leads que reciben los agentes, reduciendo el tiempo perdido en oportunidades de baja intención de compra o venta.

Hay también un caso concreto que De Haedo elige para ilustrar el impacto: un equipo de asesores de un broker inmobiliario internacional que antes revisaba portales de forma manual y gestionaba oportunidades en planillas que nunca lograban centralizar toda la información.

“Desde que comenzaron a utilizar Mirando.ai, lograron gestionar más de 20 búsquedas activas en simultáneo, identificar propiedades que no aparecían fácilmente en los circuitos tradicionales y cerrar dos operaciones en apenas dos meses gracias a oportunidades que el mercado no les estaba mostrando”, relata. “Además, recuperaron aproximadamente un día completo de trabajo por semana al automatizar tareas de búsqueda, análisis y seguimiento comercial”, completa

Desembarco en el real estate argentino

La elección del segundo mercado no fue casual. “Argentina fue una elección bastante natural para nosotros. Existen similitudes culturales muy fuertes con Uruguay. En ambos mercados las relaciones personales tienen un peso enorme, existe una alta fragmentación de la oferta y es habitual que la información esté distribuida entre múltiples actores, sistemas y canales de comunicación”, dice De Haedo. A esa familiaridad se suma la escala: la Argentina tiene, según los fundadores, varias veces más agentes, propiedades y operaciones que Uruguay, la mayoría todavía atadas a procesos manuales.

“Nos encontramos con profesionales muy abiertos a probar nuevas herramientas y a adoptar tecnología cuando perciben un impacto concreto en su negocio. Esa combinación de familiaridad y potencial de crecimiento hizo que Argentina fuera nuestro primer paso natural fuera de Uruguay”, agrega Rey.

Mirando.ai ya tiene clientes en Uruguay y, ahora, apunta a crecer en la Argentina.

La tecnología se adapta al agente, no al revés

El argumento de venta de Mirando.ai no es la novedad sino la integración silenciosa. “Mirando.ai fue pensada exclusivamente para el asesor inmobiliario y funciona sobre lo que ya existe. No le pedimos que adopte una herramienta nueva, que use un bot o que cambie su forma de trabajar”, explica De Haedo.

“Mirando.ai funciona donde el asesor ya está, para potenciar su crecimiento y maximizar sus ventas, permitiéndole enfocarse en acompañar a las personas en una de las transacciones más importantes de su vida. Lo hacemos con una convicción de fondo: la tecnología tiene que adaptarse al agente, no al revés, y que el factor humano es irremplazable.”

Por eso desde el primer día evitaron construir una plataforma que obligara al agente a cambiar su rutina: la inteligencia artificial corre por dentro de los flujos que ya usan, como WhatsApp, buscadores, sistemas de gestión o herramientas de captación de clientes.

Qué va a hacer la IA y qué seguirá siendo humano

Sobre el futuro del oficio, De Haedo es específico respecto de qué tareas considera reemplazables y cuáles no. “Las tareas que probablemente absorba la IA son las más repetitivas y administrativas: búsquedas de propiedades, análisis de comparables, generación de valuaciones, redacción de publicaciones, seguimiento inicial de consultas, clasificación de leads y organización de información”, dice.

“Lo que seguirá dependiendo de las personas es justamente lo más importante: generar confianza, negociar, interpretar emociones, entender situaciones familiares complejas y acompañar una de las decisiones económicas más importantes en la vida de alguien”, añade, y anticipa una brecha creciente entre quienes adopten estas herramientas y quienes no: “Los profesionales que adopten inteligencia artificial podrán gestionar más clientes, más propiedades y más operaciones al mismo tiempo. Eso hará que los mejores asesores amplíen aún más su ventaja competitiva. En cierto sentido, la IA no va a reemplazar al agente inmobiliario. Va a reemplazar a parte del trabajo que hoy realiza el agente inmobiliario”.

Objetivos para el primer año

El modelo de negocio combina dos productos: Mirando Pro, una suscripción por usuario que da acceso a búsqueda inteligente, análisis de mercado, valuaciones, gestión de clientes y funcionalidades de copiloto con IA; y Mirando Ads, orientado a la generación de leads bajo un esquema de pago por uso.

“Para el primer año nuestro objetivo es alcanzar 400 inmobiliarias activas entre Uruguay y Argentina, consolidando una base sólida de clientes y validando nuestra propuesta de valor a escala en ambos mercados”, señala De Haedo. La compañía ya está en conversaciones con asesores e inmobiliarias de otros países de la región, hacia donde planea expandirse en los próximos meses.