Droguería Sur nació en 1970 en Bahía Blanca y durante cincuenta años distribuyó medicamentos al sur argentino de la manera en que siempre se hizo: con personas, criterio y tiempo.
Hoy tiene tres robots de 11 metros que despachan un medicamento cada 8 a 12 segundos, gestionan 20.000 referencias farmacéuticas y abastecen 1500 farmacias en siete provincias sin intervención humana.
“La toma de decisión para la inversión en automatización se volvió más natural y con menos temores sobre el cambio”
Es el proyecto de automatización más grande que Becton, Dickinson and Company, una de las mayores empresas de tecnología médica del mundo, instaló en un centro de distribución farmacéutico en América latina.
La decisión no fue abrupta. “Evaluamos distintos escenarios tecnológicos con foco en optimizar tiempos de preparación, reducir errores y acompañar el crecimiento del negocio con procesos más escalables”, explicaron desde Droguería Sur. El proceso completo, desde la evaluación inicial hasta la puesta en marcha, llevó ocho meses.
En la Argentina, más de 230 robots BD Rowa ya operan en farmacias de atención al público a lo largo de todo el territorio, lo que da escala a la tecnología que Droguería Sur instaló en su centro de distribución.
La Argentina tiene más proyectos de este tipo que Brasil
El sistema instalado es el BD Rowa, fabricado en Kelberg, Alemania, con monitoreo remoto permanente y una confiabilidad operativa del 99,9%.
Según Emiliano Galasso, gerente de la Unidad de Negocio Medication Management Solutions de BD, ese número “se calcula en función de la cantidad de incidentes críticos que detienen completamente la operación sobre el total de robots instalados en el mundo”, hoy más de 15.000 unidades.
“Cada robot se fabrica en nuestra planta de Kelberg, donde los equipos son testeados exhaustivamente antes de salir al mercado”, agregó. El 0,1% restante se gestiona con mantenimiento predictivo, preventivo y correctivo.
“La logística en la Patagonia presenta desafíos únicos: es más compleja y costosa que en otras regiones”
La Argentina concentra seis de los nueve proyectos de esta escala que BD tiene activos en América latina; los otros tres están en Brasil, y el de Droguería Sur los supera a todos: incluye cargadores automáticos y sistemas de transporte que el resto no tiene.
Para Galasso, el liderazgo local tiene una explicación concreta: “La combinación de una gran tecnología con un excelente servicio técnico postventa hizo que la toma de decisión para la inversión en automatización sea más natural y con menos temores o dudas sobre el cambio”.
Sin pérdida de puestos de trabajo
Las personas que hacían las tareas que hoy hacen los robots fueron reubicadas en funciones que requieren criterio, control y atención a la calidad. El plantel de 300 empleados se mantuvo. “Este proceso también estuvo acompañado por una evolución en las capacidades del equipo, alineada con la transformación tecnológica de la compañía”, indicaron desde Droguería Sur.
La empresa cubre cerca del 50% de la superficie del país: una región con cuatro millones de habitantes y una densidad inferior a cuatro personas por kilómetro cuadrado. “La logística en la Patagonia presenta desafíos únicos, la operación es significativamente más compleja y costosa que en otras regiones”, apuntaron.
“Los equipos son testeados a fondo en nuestra planta de Alemania antes de salir al mercado”
“La incorporación de estas soluciones nos impulsa a trabajar de manera más integrada con la tecnología, promoviendo una transformación en la forma de operar y en la mentalidad interna del equipo”, cerraron desde Droguería Sur.
