
Imágenes recientes de la NASA han revelado una estructura piramidal en Candor Chasma, parte del vasto sistema de cañones Valles Marineris, avivando debates sobre posibles civilizaciones antiguas en el planeta Marte.
La formación, de tres lados simétricos, capturada por la cámara HiRISE del orbitador Mars Reconnaissance, ha comparado su tamaño con la Gran Pirámide de Giza, generando especulaciones virales en redes sociales.
La estructura se localiza en el oeste de Candor Chasma, un cañón profundo esculpido por fallas tectónicas, erosión eólica y posibles flujos de agua antiguos. Fotografiada múltiples veces desde 2001 hasta 2016, y destacada nuevamente en 2026, muestra simetría triangular independientemente de la iluminación o estación, lo que intriga a observadores.
La NASA publica estas imágenes abiertamente, permitiendo análisis independientes, aunque no ha emitido declaraciones sobre orígenes artificiales.
Pirámide en Marte: las explicaciones científicas
Expertos del USGS atribuyen la forma a procesos naturales: “knobs geomórficos tipo 3”, rocas resistentes que emergen por erosión. Vientos marcianos actúan como “lijadoras”, creando “Dreikanters” o rocas de tres caras alineadas con fallas locales.
Capas de sulfatos y minerales erosionan irregularmente, y la iluminación solar resalta ángulos rectos, simulando pirámides. Estudios geológicos confirman historia volcánica y erosiva en la zona, sin evidencia de construcciones.

Nuevas teorías y revuelo por las fotos de Marte
El hallazgo ha disparado hipótesis de civilizaciones alienígenas perdidas, comparándola con la “Cara en Marte” o la Pirámide D&M en Cydonia. Diversas publicaciones en Internet amplifican el misterio, sugiriendo estructuras megalíticas.
En redes, se habla de “engaños mayores” o alineaciones matemáticas como pi, reviviendo mitos de marcianos. Investigadores independientes analizan datos HiRISE por signos de agua pasada o vida, pero la NASA prioriza explicaciones geológicas.
Este “revival” subraya el poder de la pareidolia en exploración espacial, donde formas familiares provocan fascinación. Misiones como Perseverance buscan vida microbiana, no megastructuras.
Mientras, el debate enriquece el interés público por Marte, clave para misiones humanas planeadas. La pirámide de Candor Chasma recuerda que el planeta rojo guarda secretos geológicos, no necesariamente extraterrestres.














