Bill Gates, cofundador de Microsoft y filántropo líder mundial, ha lanzado una advertencia urgente en su carta anual de 2026. Aunque mantiene un optimismo basado en la innovación de la inteligencia artificial, el magnate señala retrocesos graves en la salud global infantil debido a recortes en la ayuda internacional. En este contexto, alerta sobre la posible llegada de una nueva Edad Oscura en un plazo de cinco años.
El mayor disgusto de Gates radica en el aumento de muertes de niños menores de cinco años en 2025, el primero en este siglo. La cifra pasó de 4,6 millones en 2024 a 4,8 millones, impulsada por la reducción de apoyo de países ricos a pobres, agravada por los recortes de la administración Trump, que Gates critica.
La Fundación Gates estima que una caída del 20% en la asistencia para la salud generaría 12,5 millones de muertes adicionales de niños para 2045, según modelos del Institute for Health Metrics and Evaluation.
Plazo crítico de cinco años
Gates impone un “deadline” de cinco años para revertir esta tendencia. “Los próximos cinco años serán difíciles mientras intentamos volver a la senda y escalar herramientas salvavidas”, escribe, rechazando explícitamente un deslizamiento hacia “los Dark Ages”, pero advirtiendo que sin acción inmediata, el mundo podría entrar en una nueva era oscura. A pesar del pesimismo inmediato, predice que en la próxima década se iniciará “una era de progreso sin precedentes” gracias a la IA.
Para llenar el vacío gubernamental, el cofundador de Microsoft anunció en 2025 un compromiso de 200 mil millones de dólares —prácticamente toda su fortuna, unos 100 mil millones netos— a su fundación, a gastar en 20 años. Esta avanzada filantrópica, la mayor de la historia moderna, sigue al Giving Pledge de 2010 con Warren Buffett y Melinda French Gates, firmado por figuras como Mackenzie Scott.
Gates urge a otros multimillonarios —cuyo número creció a 2.769 en 2024, según Oxfam— a aumentar donaciones, en un mundo con futuros “trillonarios”. La ayuda representa menos del 1% del PBI en países generosos, pero su restauración es “crítica”.
Un optimismo condicionado por la IA
Pese a desafíos como polarización y recortes, Bill Gates ve en la IA acelerada el camino a innovaciones en salud y clima. “Soy optimista porque veo lo que traerá la innovación impulsada por IA”, afirma, aunque con “notas al pie”: los próximos años demandan equidad y generosidad global para evitar un colapso.
En resumen, Gates no predice una edad oscura inevitable, sino un riesgo inminente si no se actúa en cinco años. Su llamado resuena en un 2026 marcado por tensiones geopolíticas, recordándonos que el progreso depende de la voluntad colectiva.
