

Desde el 2020 comenzó un particular fenómeno en materia inmobiliaria, que se expandió a números inesperados en el último tiempo. Se trata del alquiler de viviendas en barrios cerrados que atrae a un sector de la clase media de ingresos altos.
Todo esto generó la duda sobre qué motiva a estas familias para tomar este tipo de decisión y un estudio reveló la respuesta.
A lo largo de la historia, los barrios cerrados estaban asociados a comprar el lote y la construcción de la casa. No obstante, este fenómeno comenzó a cambiar y las personas optan por alquilar estas viviendas, es decir, vivir en estos lugares sin ser los dueños, según un informe de Tejido Urbano publicado a fines del mes pasado.

En el estudio se muestra la cantidad de viviendas que son alquiladas en los barrios privados. “Aproximadamente 170 mil hogares, de los cuales entre 20.500 y 26.500 son inquilinos, es decir, entre el 12,5% y el 15,5% del total”, indicaron.
¿Qué motiva a la clase media alta a alquilar en barrios cerrados?
De acuerdo con el estudio, el motivo de este fenómeno se explica desde dos aspectos:
- Propietarios (familias o individuos) que optan por alquilar su vivienda para conseguir una rentabilidad.
- Inquilinos que se ven atraídos por las condiciones de servicio, seguridad y calidad de vida.
En este sentido, la clase media alta tiene búsquedas simbólicas como, por ejemplo, la distinción social, aun sin ser propietario. Sin embargo, el eje principal es la búsqueda de bienestar con su tranquilidad y espacios verdes. Al no poder comprar, se elige la mejor condición de vida.
¿En qué municipios crece el alquiler en barrios cerrados?
El alquiler en barrios cerrados crece en Tigre (15.251 personas) y Pilar (10.714 personas). Lo siguen Escobar, Berazategui, San Miguel, San Isidro, San Fernando y Moreno.
En el caso de Pilar, Ezeiza y Tigre abundan los hogares unipersonales, mientras que en Esteban Echeverría, y Presidente Perón hay mayoría de núcleos familiares. Estas dos diferenciaciones asocian la individualización a servicios y la grupal a una búsqueda de entorno familiar y baja densidad.

En este marco, Nordelta se ubica dentro de un caso aparte. El alquiler alcanza un 27,5% de los hogares, arriba del promedio regional.
De un total de 6971, se estima que 1911 son inquilinos. La mayoría se ubica sobre la Avenida de los Colegios o la Avenida del Puerto, mientras que los propietarios se concentran en barrios centrales como, por ejemplo, La Isla, Virazón, Los Castores y el Golf.
¿Cuánto cuesta alquilar en los barrios cerrados de mayor demanda?
- Tigre: entre u$s 1.200 y u$s 4000
- Pilar: entre u$s 1.200 y u$s 3.500
Todo varía según si se trata de hogares unipersonales o viviendas. Cabe destacar que el alquiler de una vivienda en barrio cerrado sigue siendo alta: garantías exigentes, contratos en dólares y expensas elevadas con respecto a las de las casas en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.













