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Tras la confirmación de la quiebra de Alimentos Refrigerados Sociedad Anónima (ARSA) por parte de la Justicia en noviembre de 2025, se constató que el concurso preventivo, que se había iniciado en abril de 2024, resultó infructuoso. Esta empresa había sido adquirida por el Grupo Vicentin, especializado en la producción de yogures y postres de SanCor.

A pesar de sus inicios alentadores, la compañía enfrentó un creciente endeudamiento con proveedores, transportistas y empleados, experimentando atrasos salariales desde 2023, lo que derivó en suspensiones masivas.

ARSA contaba con dos plantas esenciales: una ubicada en Arenaza (Lincoln, Buenos Aires), que empleaba a 180 personas y otra en Monte Cristo (Córdoba), donde laboraban aproximadamente 200 trabajadores.

Tras una larga crisis, se despidió una histórica fábrica de yogures y flanes: 400 empleados fueron despedidos (foto: archivo).

Cómo se puso en marcha ARSA y qué ocurrió

ARSA se fundó en 2016 como un mecanismo para la adquisición de la división de productos refrigerados de SanCor Cooperativas Unidas Ltda., que fue comprada por el Vicentin Family Group (VFG), un consorcio asociado al grupo Vicentin, por aproximadamente 100 millones de dólares estadounidenses.

En 2019, inversores vinculados a Vicentin junto con el fondo BAF Capital asumieron el control, con el objetivo de mantener la línea de postres y yogures de SanCor bajo licencia. En un primer momento, la compañía fue considerada “la última joya” del imperio Vicentin, prometiendo modernización e inversión; no obstante, estas promesas se desvanecieron con rapidez.

No obstante, la administración fue transferida hace dos años y medio a la firma venezolana Maralac S.A., dirigida por los hermanos Manuel y Alfredo Fernández, quienes también están al mando de La Suipachense.

En abril de 2024, ARSA presentó una solicitud de concurso preventivo para evitar la quiebra; sin embargo, ningún inversor, incluidos rumores sobre Inverlat (propietarios de Havanna) o Werthein y CarVal, se ofreció para proporcionar asistencia.

Finalmente, el juez Federico Güerri, del Juzgado Comercial N.º 29, Secretaría 58, emitió la orden de liquidación total, inhibiendo bienes y embargando fondos.

Los productos lácteos emblemáticos de ARSA que marcan la tradición argentina

ARSA representaba el centro de la elaboración de postres lácteos refrigerados para SanCor, una marca icónica de la tradición argentina en el ámbito lechero. Entre sus productos más destacados se encontraban:

  • Yogures: variantes como Yogs y Primeros Sabores, óptimas para el desayuno familiar.
  • Flanes y postres: que incluían flanes caseros SanCor, Shimy, Sancorito, Sublime y Vida, los cuales cautivaron a generaciones por su sabor casero y accesible.

Colapso de ARSA: las causas detrás del fracaso lácteo en Argentina

La empresa atribuyó su colapso a la “situación general de la economía argentina”: caída del consumo, inflación elevada, encarecimiento de materia prima (leche cruda), incrementos salariales y devaluaciones. Adicionalmente, señalan las políticas de control de precios, como el programa Precios Justos, que fue implementado en agosto de 2023 por el gobierno anterior.

Cortes de energía debido a la falta de pago y la paralización de plantas en 2024 complicaron el contexto, con empleados denunciando incumplimientos ante el sindicato Atilra.

No obstante, voces del sector lácteo critican una gestión ineficaz y potencialmente fraudulenta. Especialistas subrayan que el concurso no se llevó a cabo de manera transparente y que los problemas de ARSA exceden la situación actual: la sobreoferta de leche, las restricciones a exportaciones y los desequilibrios en la cadena de pagos provocan un impacto negativo en pymes como esta.

El fracaso en vender la empresa —obstruido por causas judiciales de Vicentin— definió su destino.

Se despidió a 400 empleados

El impacto más considerable recae sobre los empleados: por lo menos 400 trabajadores han perdido sus empleos, varios de ellos con más de 30 años de antigüedad en la ex SanCor.

El número de despidos representa una crisis significativa en la organización, lo que ha generado una gran preocupación en la comunidad laboral y la sociedad en su conjunto.

Incertidumbre laboral tras la quiebra de ARSA en Argentina

A medida que la quiebra de ARSA se hace efectiva, el panorama laboral de las plantas en Arenaza y Monte Cristo se vuelve incierto. Los empleados en ambas locaciones enfrentan la posibilidad de despidos masivos, mientras que los proveedores y transportistas continúan acumulando deudas que podrían llevar a un efecto dominó en la cadena de suministro local.

La liquidación de la empresa no solo afecta a sus trabajadores, sino que también resalta los desafíos enfrentados por el sector lácteo argentino en su conjunto.

Expertos señalan que la falta de inversión y la gestión ineficiente son factores que han contribuido al colapso, lo que genera preocupación sobre el futuro de otras pymes en un contexto económico cada vez más complicado.