En esta noticia

Con el paso de los años, mantener una buena masa muscular se vuelve fundamental para preservar la salud, la movilidad y la independencia. En los adultos mayores, fortalecer los músculos no solo facilita las actividades cotidianas, sino que también ayuda a prevenir caídas y mejora la calidad de vida.

Si bien existen distintas formas de mantenerse activo, hay un ejercicio de bajo impacto respaldado por la ciencia que ofrece importantes beneficios para la fuerza y el equilibrio sin someter al cuerpo a un esfuerzo excesivo.

El ejercicio acuático que ayuda a fortalecer los músculos en adultos mayores

Según Mayo Clinic, las actividades físicas realizadas en el agua son una de las mejores alternativas para los adultos mayores, ya que permiten ejercitarse con un impacto mucho menor sobre las articulaciones, los huesos y los músculos. Al disminuir el peso que soporta el cuerpo gracias a la flotación, se reduce el riesgo de lesiones y la práctica resulta más cómoda, especialmente para quienes padecen dolor o limitaciones articulares.

Otro de los grandes beneficios es que el agua genera una resistencia natural durante cada movimiento. Esto hace que los músculos trabajen con mayor intensidad sin necesidad de levantar pesas o utilizar grandes cargas, favoreciendo el desarrollo de la fuerza de una forma segura y progresiva.

Además del fortalecimiento muscular, diversos estudios citados por Mayo Clinic indican que este tipo de entrenamiento también contribuye a mejorar la capacidad cardiovascular, aumentar la resistencia física y reducir los niveles de estrés. Incorporarlo de manera habitual puede ayudar a mantener un estilo de vida activo y favorecer un envejecimiento más saludable.

El ejercicio acuático que ayuda a fortalecer los músculos en adultos mayores. Imagen Ilustrativa con IA.ChatGPT.

Cómo hacer correctamente la caminata en el agua

Para obtener estos beneficios, los especialistas recomiendan realizar una caminata dentro de una piscina con el agua a la altura de la cintura. El ejercicio consiste en caminar de un extremo al otro moviendo los brazos de forma natural, tal como se haría al caminar sobre una superficie firme.

Durante la actividad es importante mantener una postura adecuada:

  • Llevar la espalda recta.
  • Activar los músculos del abdomen para mejorar la estabilidad.
  • Apoyar completamente los pies, evitando caminar sobre la punta.

Quienes busquen incrementar la exigencia del entrenamiento pueden sumar elementos específicos para ejercicios acuáticos, como paletas o accesorios de resistencia para las manos, que aumentan el trabajo muscular sin perder el bajo impacto que caracteriza a esta actividad.

Cómo aumentar la intensidad de los ejercicios en el agua

Una vez que la caminata en el agua resulte sencilla, es posible incrementar la dificultad para seguir fortaleciendo los músculos y mejorar la resistencia física. Según los especialistas, una buena opción es realizar el ejercicio en una zona más profunda de la piscina, utilizando un cinturón o chaleco de flotación si es necesario. En este caso, se recomienda mantener la espalda recta, activar el abdomen y acompañar el movimiento con los brazos.

También se pueden incorporar accesorios que aumentan la resistencia del agua, como manoplas, pesas de espuma, tablas de natación o flotadores para las piernas. Estos elementos permiten trabajar con mayor intensidad los músculos de brazos, hombros y piernas sin generar un impacto elevado sobre las articulaciones.

Otra alternativa para quienes buscan un entrenamiento más exigente es trotar en aguas profundas, una actividad que combina trabajo cardiovascular y fortalecimiento muscular de forma segura.

Los expertos aconsejan realizar entre 12 y 15 repeticiones de cada ejercicio o continuar hasta sentir fatiga muscular moderada, siempre respetando las posibilidades de cada persona. Además, destacan que los ejercicios acuáticos pueden adaptarse a distintos niveles de condición física, ya sea de forma individual o en clases guiadas en gimnasios o piscinas.