En promedio, una persona pasa cerca de un tercio de su vida durmiendo. Por eso, la cama es uno de los espacios que más se usa a diario y al que conviene prestarle atención a la hora de limpiar.
Con el paso de los días, las sábanas y las fundas de las almohadas pueden acumular polvo, restos de piel y humedad, aunque a simple vista parezcan limpias. Estos factores pueden favorecer la presencia de ácaros y otros alérgenos en la ropa de cama.
La entidad médica estadounidense Mayo Clinic advierte sobre un hábito de limpieza que muchas veces pasa desapercibido y que puede ser más importante para quienes sufren alergias.
Por qué recomiendan lavar las sábanas y las fundas de las almohadas una vez a la semana
Los ácaros del polvo son organismos microscópicos que se alimentan, entre otras cosas, de las células de piel que desprenden las personas. Suelen encontrarse en colchones, almohadas, alfombras y otros elementos del hogar donde se acumula polvo.
El problema no es solamente su presencia, sino también los alérgenos que producen. En las personas sensibles, pueden provocar estornudos, congestión nasal y picazón, además de empeorar los síntomas del asma.
Por esta razón, Mayo Clinic recomienda lavar las sábanas, las fundas de las almohadas y otras prendas de cama una vez por semana para ayudar a reducir la exposición a estos alérgenos.
A qué temperatura hay que lavar las sábanas para eliminar los ácaros
Más allá de la frecuencia de lavado, hay otro detalle que también hay que tener en cuenta: la temperatura del agua. Según Mayo Clinic, limpiar la ropa de cama con agua caliente a 54,4 °C o más ayuda a eliminar los ácaros del polvo.
Si la tela no tolera el agua caliente, como primer paso se puede usar el secarropas a más de 54,4 °C durante al menos 15 minutos para quitar los ácaros. Luego, hay que lavar y secar normal para eliminar los alérgenos.
En el caso de las prendas que no se pueden lavar, otra opción es colocarlas en el freezer durante 24 horas. No obstante, este procedimiento elimina los ácaros, pero no quita los alérgenos que dejan.
Cabe destacar que antes de lavar las fundas, las sábanas o el pijama es importante revisar las instrucciones de cuidado de cada tipo de tela para evitar que se achique o se deteriore.
Qué otras medidas ayudan a reducir los ácaros en el dormitorio
Para disminuir la presencia de ácaros y la exposición a sus alérgenos, Mayo Clinic también aconseja prestar atención al resto del dormitorio.
Estas son algunas medidas que pueden ayudar:
- Usar fundas antiácaros para cubrir el colchón y las almohadas.
- Mantener la humedad por debajo del 50%, ya que los ácaros se reproducen en ambientes húmedos.
- Limpiar el polvo con un paño húmedo para evitar que las partículas se dispersen en el aire.
- Aspirar las alfombras y los muebles tapizados con regularidad. Si es posible, utilizar una aspiradora con filtro HEPA (filtro de aire de partículas de alta eficiencia).
- Evitar acumular objetos que juntan polvo y son difíciles de limpiar.
Cuáles son los síntomas de la alergia por los ácaros del polvo
La alergia que se produce por los ácaros puede confundirse con un resfrío, ya que algunos de sus síntomas son similares.
Entre los más frecuentes están los estornudos, la congestión nasal, el goteo de la nariz y la picazón en los ojos, la nariz o la garganta.
En las personas con asma, la exposición a estos alérgenos también puede desencadenar la tos, los silbidos y la dificultad al respirar.
Si los síntomas se repiten, empeoran al acostarse o no desaparecen con el paso de los días, es importante consultar con un médico para evaluar qué tratamiento puede ayudar a aliviar las molestias.