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En muchos hogares hay controles remotos viejos guardados en cajones, olvidados desde hace años porque ya no funcionan, pertenecían a un televisor anterior o simplemente fueron reemplazados. Sin embargo, antes de tirarlos a la basura, conviene revisarlos: algunos de sus componentes pueden reutilizarse y dar lugar a distintos proyectos.

Lejos de ser un objeto sin valor, un control remoto puede aportar piezas electrónicas, botones y materiales que todavía tienen utilidad. Con creatividad y algunos conocimientos básicos, es posible aprovecharlo para proyectos tecnológicos, manualidades o incluso destinarlo a fines educativos.

El componente oculto que puede servir para nuevos proyectos

Uno de los elementos más interesantes de un control remoto viejo es su sistema infrarrojo. Esta tecnología es la encargada de enviar las señales hacia el televisor u otros dispositivos y puede ser reutilizada en distintos proyectos de electrónica.

Quienes tengan experiencia o quieran aprender sobre programación y circuitos pueden recuperar estos componentes para experimentar con sistemas de automatización doméstica.

Por ejemplo, pueden incorporarse a proyectos para controlar luces, pequeños equipos u otros dispositivos compatibles.

Además, reutilizar las piezas de un aparato que ya no se utiliza evita desechar materiales que todavía pueden cumplir una función.

No lo tires: el componente oculto de los controles remotos viejos que puede servir para nuevos proyectos
No lo tires: el componente oculto de los controles remotos viejos que puede servir para nuevos proyectos

Botones, carcasa y circuitos: todo puede tener una segunda oportunidad

No solo las piezas electrónicas pueden aprovecharse. Los botones de goma o plástico pueden convertirse en materiales para manualidades, mientras que la carcasa puede utilizarse en proyectos creativos o decorativos.

Los circuitos, contactos y otras piezas internas también pueden resultar útiles como material para prácticas de electrónica. Por eso, antes de descartar un control remoto roto, conviene desmontarlo con cuidado y observar qué partes todavía se encuentran en buen estado.

Esta alternativa puede ser especialmente interesante para quienes disfrutan de reparar objetos, realizar proyectos caseros o experimentar con tecnología.

Antes de tirarlo, también podés donarlo o llevarlo a reciclar

Si no querés reutilizar el control remoto por tu cuenta, existen otras opciones. Un dispositivo viejo puede ser útil como material de práctica para estudiantes, talleres de reparación o espacios educativos que trabajen con electrónica.

También puede entregarse en puntos de reciclaje de residuos electrónicos, donde los materiales pueden recibir un tratamiento adecuado. De esta manera, se evita que componentes electrónicos terminen mezclados con los residuos comunes.