Tomar agua de cáscara de manzana en ayunas se volvió una de las prácticas naturales más buscadas por quienes quieren mejorar la digestión y activar el metabolismo desde primera hora del día.

La tendencia ganó popularidad en redes sociales, pero especialistas en nutrición explican que detrás del hábito hay fundamentos científicos vinculados a la composición de la piel de la fruta.

Lejos de tratarse de una fórmula mágica, se trata de una manera sencilla de aprovechar nutrientes que suelen desecharse cuando se pela la manzana.

¿Por qué la cáscara de manzana es clave?

La piel concentra compuestos bioactivos, fibra soluble y antioxidantes que no están presentes en la misma proporción en la pulpa. Entre los principales se destacan:

  • Pectina: fibra soluble que favorece el tránsito intestinal y contribuye a proteger la mucosa gástrica.
  • Quercetina: antioxidante que ayuda a combatir los radicales libres y reducir procesos inflamatorios.
  • Ácido ursólico: compuesto asociado a mayor sensación de saciedad y a un mejor control del peso corporal.

La combinación de estos elementos explica por qué muchos profesionales recomiendan incorporar la cáscara —siempre bien lavada— dentro de una alimentación equilibrada.

Beneficios del agua de cáscara de manzana

Mejora la digestión

La pectina actúa como regulador natural del intestino. Puede ayudar tanto en casos de tránsito lento como en situaciones de irritación leve, al formar una especie de gel que protege la mucosa.

Ayuda a estabilizar la glucosa

Después del ayuno nocturno, el organismo es más sensible a los cambios en el azúcar en sangre. La fibra soluble retrasa la absorción de carbohidratos, lo que contribuye a evitar picos bruscos de insulina.

Contribuye al control del colesterol

El consumo regular de fibra soluble está vinculado a la reducción del colesterol LDL (el llamado “malo”), lo que favorece la salud cardiovascular.

Aporta antioxidantes

La quercetina tiene un efecto protector sobre las células y puede colaborar en la preservación de la elasticidad arterial y el cuidado del músculo cardíaco.

¿Cómo preparar agua de cáscara de manzana?

La preparación es simple y no requiere ingredientes sofisticados:

  1. Lavar cuidadosamente las manzanas (preferentemente orgánicas).
  2. Retirar la cáscara.
  3. Hervir las pieles en agua durante 10 a 15 minutos, hasta que el líquido tome color dorado y aroma suave.
  4. Colar y consumir tibia.

Algunas personas agregan una rama de canela para potenciar el sabor y sumar un efecto digestivo adicional.

Precauciones a tener en cuenta

Especialistas advierten que esta bebida no reemplaza una dieta variada ni tratamientos médicos. Puede ser un complemento dentro de hábitos saludables, pero no constituye una solución aislada.

También es fundamental minimizar la exposición a pesticidas. Por eso se recomienda utilizar frutas orgánicas o lavarlas de forma exhaustiva antes de hervir las cáscaras.

Quienes tengan diabetes, enfermedades crónicas o estén bajo tratamiento médico deberían consultar con un profesional antes de incorporar este tipo de infusiones de manera habitual.