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Outbound Aerospace, una startup con sede en Seattle, desarrolla un avión comercial con diseño blended wing body (BWB), una configuración que integra el fuselaje y las alas en una única estructura. El proyecto busca mejorar la eficiencia aerodinámica y reducir el consumo de combustible frente a los diseños convencionales.
En marzo de 2025, la compañía logró un primer hito al realizar el vuelo de prueba de STeVe, un prototipo no tripulado y controlado de forma remota que representa aproximadamente una octava parte de la envergadura prevista para su futuro avión comercial.
La aeronave tiene una envergadura de 6,7 metros y un peso de unos 136 kilogramos. El vuelo se realizó en Oregon y permitió validar aspectos de la arquitectura del vehículo y de los procesos de fabricación desarrollados por la startup.
El avión Olympic que busca competir con los diseños tradicionales
El objetivo final de Outbound Aerospace es desarrollar Olympic, un avión de entre 200 y 250 pasajeros y aproximadamente 52 metros de envergadura, una dimensión comparable a la de un Boeing 757.
A diferencia de los aviones comerciales convencionales de Boeing y Airbus, que utilizan un fuselaje tubular unido a las alas, el concepto BWB integra ambas estructuras. Esta configuración puede disminuir la resistencia aerodinámica y, en teoría, mejorar la eficiencia energética del avión.
Outbound sostiene que su diseño podría alcanzar una reducción del consumo de combustible de hasta el 50%. Sin embargo, se trata de una proyección del proyecto y no de un ahorro demostrado en un avión comercial operativo.
Expertos del sector también advierten que llevar las ventajas aerodinámicas de los BWB desde los prototipos hasta una aeronave certificada presenta desafíos estructurales, de presurización y de diseño de la cabina.
Un sistema eléctrico para reducir el mantenimiento
Olympic también incorpora una arquitectura power-by-wire, diseñada para reemplazar sistemas hidráulicos y de aire de sangría utilizados tradicionalmente en los aviones comerciales.
El proyecto contempla además el uso de materiales compuestos y técnicas de fabricación aditiva, incluida la impresión 3D, como parte de la estrategia de Outbound para reducir la complejidad y los costos de fabricación. La compañía ya utilizó estas tecnologías en la construcción del demostrador STeVe.
Cuándo podría volar el avión de Outbound Aerospace
Outbound proyecta avanzar hacia Olympic durante la década de 2030, pero todavía quedan varias etapas de desarrollo antes de alcanzar un avión comercial listo para transportar pasajeros.
Después de STeVe, la hoja de ruta de la empresa contempla aeronaves de mayor tamaño y otros desarrollos intermedios antes de llegar al Olympic. Por eso, aunque el primer vuelo del prototipo constituye una prueba relevante para el proyecto, todavía no implica que el avión comercial esté próximo a entrar en servicio.
El concepto blended wing no es nuevo: este tipo de configuración se investiga desde hace décadas y fue utilizada principalmente en proyectos experimentales y militares. La diferencia es que Outbound busca llevar esa arquitectura al mercado de la aviación comercial, con un avión de tamaño medio y capacidad para hasta 250 pasajeros.
El proyecto todavía enfrenta importantes desafíos técnicos, financieros y regulatorios. Si la compañía consigue completar las distintas etapas de desarrollo y certificación previstas, Olympic podría convertirse en uno de los primeros intentos de llevar un avión comercial de configuración blended wing a operaciones regulares durante la década de 2030.