El feriado de Semana Santa vuelve a abrir una pausa en el calendario: del jueves 2 al domingo 5 de abril, muchos argentinos aprovechan para hacer una escapada y cambiar el ritmo. Con la llegada plena del otoño, el país ofrece paisajes teñidos de tonos dorados, temperaturas más suaves y destinos menos saturados que durante el verano.

Lejos de las multitudes y del bullicio de las playas, existen alternativas perfectas para quienes buscan naturaleza, descanso y experiencias distintas. Desde la selva misionera hasta el extremo sur del país, pasando por pueblos rurales y ciudades históricas, estos cuatro destinos proponen vivir el feriado con calma, buena gastronomía y paisajes que invitan a bajar un cambio.

Puerto Iguazú

Abril es uno de los meses más agradables para visitar las Cataratas del Iguazú. El clima suele ser cálido pero moderado, con menor humedad que en verano y una vegetación exuberante que muestra su mejor versión.

En ese contexto, el Iguazú Grand Resort Spa & Casino propone una experiencia que combina naturaleza y gastronomía. El hotel cuenta con 134 habitaciones rodeadas de jardines tropicales, piscinas al aire libre, spa con saunas y terma romana, gimnasio y una variada oferta culinaria.

Para el fin de semana largo preparó una agenda especial con distintas propuestas:

  • Jueves 2: asado a la estaca en el restaurante La Terraza.
  • Viernes 3: “Noche de Mar y Río”, con pescado a la parrilla en línea con la tradición del Viernes Santo.
  • Sábado 4: recorrido gastronómico con estaciones culinarias en gazebos.
  • Domingo 5: desayuno de Pascuas con actividades familiares y cena especial.

Ushuaia

El otoño también llega al extremo sur argentino con cielos más despejados y paisajes que empiezan a teñirse de tonos rojizos y ocres. Las temperaturas frescas permiten disfrutar excursiones sin las aglomeraciones de la temporada alta.

En plena Reserva Natural El Martial se encuentra el Wyndham Garden Ushuaia – Hotel del Glaciar, con vistas panorámicas al Canal Beagle y a la ciudad. El alojamiento cuenta con 122 habitaciones, suites y lofts, además de un restaurante de cocina patagónica.

Durante Semana Santa ofrece una promoción del 22% de descuento para quienes reserven su estadía. Entre las actividades disponibles en el destino se destacan las navegaciones por el canal, visitas al Parque Nacional Tierra del Fuego, trekking, kayak y turismo rural.

San Antonio de Areco

A poco más de una hora de la capital, este histórico pueblo bonaerense se transforma en otoño: campos dorados, mañanas frescas y tardes soleadas invitan a bajar el ritmo y disfrutar del entorno rural.

El Un Alto en la Huella | Hotel Spa & Wellness Resort propone vivir el feriado desde el descanso. El complejo ofrece habitaciones y suites con desayuno buffet americano y acceso al spa La Aguada, que incluye piscina climatizada, jacuzzi privado, sauna húmedo y gimnasio.

Ubicado frente al Parque Criollo Ricardo Güiraldes, el hotel combina tradición gauchesca, naturaleza y bienestar en un destino ideal para una escapada corta.

Salta

La capital salteña es uno de los lugares más emblemáticos del país para vivir las celebraciones de Semana Santa. Procesiones, actividades religiosas y una fuerte identidad cultural convierten a la ciudad en un destino muy elegido durante estas fechas.

En pleno casco histórico se encuentra el Hotel Colonial Salta, ubicado frente a la Plaza 9 de Julio en un edificio del siglo XIX. El hotel cuenta con 35 habitaciones de estilo clásico, desayuno buffet y servicios personalizados.

Durante abril, el clima del norte argentino ofrece días templados y noches agradables, ideales para recorrer la ciudad a pie, descubrir su arquitectura colonial y probar la gastronomía regional.

Con paisajes otoñales, menos multitudes y propuestas que combinan descanso, naturaleza y cultura, estos destinos aparecen como alternativas atractivas para quienes quieren aprovechar el feriado largo y regalarse unos días de pausa antes de que avance el año.