Un nuevo estudio científico cambió la forma de pensar el café. Lejos de asociarlo solo con el nerviosismo, la investigación concluye que, en la cantidad justa, esta bebida puede ayudar a reducir los niveles de estrés y mejorar el estado de ánimo.
El trabajo fue publicado en el Journal of Affective Disorders y analizó a más de 461.000 personas durante un seguimiento promedio de 13 años.
Se trata de uno de los estudios más grandes realizados sobre el tema hasta la fecha.
Cuántas tazas de café por día recomienda el estudio
La cantidad ideal de café es de entre dos y tres tazas por día. Ese rango fue el que mostró mejores resultados, asociándose con un menor riesgo de problemas vinculados al estrés y los trastornos del ánimo.
Los científicos identificaron una curva en forma de J: el riesgo más bajo de padecer estas afecciones se concentró en quienes ingerían de dos a tres tazas al día. Este beneficio se observó de manera consistente independientemente del tipo de café consumido, ya fuera molido, instantáneo o incluso descafeinado.
Los tres mecanismos que explican el efecto son:
- Regulación de neurotransmisores: la cafeína influye directamente en la dopamina y la serotonina, sustancias responsables de regular el estado de ánimo y las respuestas ante situaciones estresantes.
- Propiedades antiinflamatorias: el grano contiene ácido clorogénico, un compuesto que ayuda a reducir el estrés oxidativo, vinculado a una menor incidencia de trastornos psiquiátricos.
- Reducción de la fatiga: al mejorar el estado de alerta, el café disminuye la percepción del cansancio, uno de los factores que amplifica el estrés cotidiano.
Qué pasa si se toma más de cinco tazas
Superar las cuatro o cinco tazas diarias no solo elimina los beneficios, sino que podría generar el efecto contrario y aumentar el estrés o la ansiedad.
Un hallazgo relevante del estudio es que la asociación entre el café y la reducción del estrés resultó más pronunciada en hombres que en mujeres. Según los investigadores, esto podría deberse a que las mujeres suelen metabolizar la cafeína de forma diferente.
No obstante, los propios autores advierten que se trata de un estudio observacional: muestra una asociación, no una relación de causa y efecto comprobada. En este sentido, las dos o tres tazas diarias funcionan como un umbral orientativo, no como una prescripción médica.
El mensaje central del estudio es claro: el café, en su justa medida, puede ser parte de un estilo de vida saludable.