Durante años se instaló la idea de que mezclar alimento balanceado con comida natural genera problemas digestivos en perros y gatos.
Sin embargo, no hay evidencia científica que respalde esa afirmación.
Qué dicen los especialistas en nutrición veterinaria
Según nutricionistas veterinarios, el aparato digestivo de perros y gatos está preparado para procesar distintos tipos de alimentos. La clave, en este sentido, pasa por el equilibrio y no por la exclusividad de un solo tipo de comida.
Cada mascota tiene necesidades distintas según su edad, tamaño y estado de salud. Por eso, cualquier cambio en la dieta conviene evaluarlo con un veterinario antes de aplicarlo.
Entre los alimentos frescos más recomendados para complementar el balanceado están:
- Pollo cocido sin condimentos ni piel.
- Huevo bien cocido, en cantidades moderadas.
- Algunas verduras aptas para consumo animal.
- Pescados con omega-3, sin espinas.
- Caldos caseros sin sal ni especias.
Los riesgos de una dieta casera mal armada
No obstante, una dieta natural improvisada puede generar déficits nutricionales serios si no respeta el balance entre proteínas, grasas, vitaminas y minerales.
En este contexto, los especialistas también recuerdan qué alimentos de consumo humano son tóxicos para las mascotas:
- Cebolla y ajo.
- Uvas y pasas de uva.
- Chocolate.
- Alcohol.
- Huesos cocidos, por riesgo de astillarse.
En conclusión, mezclar balanceado con comida natural no es perjudicial en sí mismo, siempre que exista equilibrio nutricional y acompañamiento veterinario, algo muy distinto de improvisar una dieta sin control.