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La dificultad para bajar de peso durante la menopausia puede convertirse en una fuente de frustración. Muchas mujeres sienten que sus esfuerzos por mantener una alimentación equilibrada y realizar actividad física ya no producen los mismos resultados que años atrás.

Sin embargo, los cambios en el peso corporal durante esta etapa no dependen exclusivamente de la disciplina personal.

Una encuesta impulsada por Novo y realizada por Quiddity a 800 mujeres argentinas de entre 40 y 65 años reveló que, entre aquellas que habían experimentado aumento de peso o dificultades para adelgazar, el 57% relacionó esta situación con cambios metabólicos u hormonales y el 51%, con la ansiedad, el estrés o la alimentación emocional.

A pesar de ello, 4 de cada 10 atribuyeron las dificultades para bajar o mantener el peso a una falta de voluntad o disciplina personal.

¿Por qué el cuerpo responde de manera diferente durante la menopausia?

La disminución de estrógenos puede favorecer modificaciones en la distribución de la grasa corporal, mientras que otros factores asociados con la edad, la composición corporal, el descanso y los hábitos cotidianos también pueden influir sobre el metabolismo.

Foto: Asociación obesidades en México.

Esto significa que una estrategia que resultaba efectiva a los 30 o 40 años puede necesitar ajustes durante la transición menopáusica.

La percepción de fracaso personal puede representar, además, una barrera para buscar ayuda profesional.

El relevamiento mostró que 1 de cada 3 mujeres preocupadas por su peso considera que cualquier esfuerzo por adelgazar es inútil durante esta etapa, una creencia que no coincide con la evidencia científica disponible.

Tratamientos personalizados para una condición compleja

La obesidad es una enfermedad crónica y multifactorial que requiere un abordaje integral. La alimentación, el movimiento, el descanso y el acompañamiento profesional constituyen componentes fundamentales del tratamiento.

En determinadas personas, también puede indicarse medicación. La semaglutida de Novo, perteneciente a la familia de los agonistas del receptor GLP-1, actúa sobre los mecanismos biológicos que regulan el apetito y la saciedad.

En un análisis del estudio STEP UP, las mujeres con obesidad tratadas con semaglutida 7,2 mg una vez a la semana alcanzaron pérdidas de peso cercanas al 20% o superiores, en promedio, según su etapa reproductiva.

Para acompañar a los pacientes durante el tratamiento, Novo dispone de su programa de cuidado al paciente, Novo a la Par®, que ofrece información educativa, beneficios y herramientas de acompañamiento.

Comprender los mecanismos que intervienen en el peso corporal permite reemplazar la culpa por estrategias de cuidado basadas en evidencia, con objetivos realistas y acompañamiento profesional.

Esta nota tiene fines informativos. La indicación de medicamentos debe realizarse exclusivamente mediante evaluación médica individual.

La información presentada en esta nota tiene fines exclusivamente informativos y se basa en evidencia científica disponible. La mención de tratamientos o medicamentos no constituye una recomendación, y cualquier decisión terapéutica debe ser evaluada junto a un profesional de la salud, quien podrá determinar la alternativa más adecuada según las necesidades de cada persona.

Este contenido patrocinado fue elaborado con inteligencia artificial generativa y contó con la supervisión, edición y validación de un periodista de El Cronista.