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El reciente hallazgo de un esqueleto parcial en los acantilados de Miramar, en la costa bonaerense, sumó una pieza clave a la historia de los grandes depredadores sudamericanos. Se trata de Pampaluctor calibar, una nueva especie de marsupial “dientes de sable” que vivió hace unos 2,5 millones de años y que es el más joven de su grupo conocido antes de la extinción.

En concreto, los restos corresponden a un depredador cuya masa se estima en unos 100 kilos, que habitaba las barrancas del sudeste bonaerense durante la transición entre el Plioceno y el Pleistoceno. El estudio se publicó en septiembre en la revista científica Alcheringa: An Australasian Journal of Palaeontology.

Un hallazgo que tardó años en salir a la luz

Las barrancas del sudeste bonaerense fueron escenario, hace unos dos millones y medio de años, de una intensa lucha por la supervivencia. Allí reinaba un depredador provisto de dientes de sable, un mamífero metaterio emparentado perteneciente a un linaje de mamíferos más próximo a los marsupiales actuales.

Los restos fueron observados por primera vez en 2013, en Miramar, pero recién en 2016 los científicos pudieron acceder a la zona de acantilados costeros donde se encontraban, en los afloramientos de la Formación Vorohué. Tras años de estudio, se determinó que pertenecían a un animal nuevo para la ciencia.

Según el estudio, el hallazgo es significativo porque no se trata de un hueso aislado. El ejemplar está representado por un esqueleto postcraneal parcial, con elementos anatómicos que aportan información sobre las dimensiones y las relaciones evolutivas del animal. Entre los restos conservados figuran:

  • Las primeras seis vértebras cervicales
  • Parte de la escápula derecha, el extremo distal del húmero derecho y parte del radio derecho
  • Gran parte del fémur izquierdo y parte de la tibia izquierda
  • Dos vértebras caudales
  • Un pequeño fragmento de un hueso distal de la extremidad
Hallazgo en Miramar: encontraron fósiles de un depredador “dientes de sable” que vivió hace más de 2 millones de años en la costa bonaerense ( Alcheringa: An Australasian Journal of Palaeontology).

Cómo era el depredador

Las estimaciones realizadas a partir del material fósil indican una masa corporal de alrededor de 100 kilos. Eso lo ubica entre los grandes depredadores mamíferos conocidos de América del Sur. Los análisis filogenéticos lo recuperaron como taxón hermano de Thylacosmilus, el “marsupial dientes de sable” que habitó el continente durante el Neógeno.

Thylacosmilus es uno de los ejemplos más llamativos de evolución convergente entre mamíferos depredadores. A diferencia de él, Pampaluctor tenía extremidades anteriores sumamente poderosas y desarrolladas para el agarre, combinadas con patas traseras más cortas.

Esto sugiere que, aunque no pertenecía a ese linaje, adoptó una estrategia de caza similar a la del felino placentario Smilodon. Consistía en someter y forcejear fuertemente a sus presas en el suelo antes de morder.

Por su antigüedad geológica, de unos 2,5 millones de años, Pampaluctor calibar es considerado hoy el tilacosmílido y esparasodonto más joven conocido antes de la extinción total del grupo. Los esparasodontos son un clado extinto de mamíferos metaterios carnívoros originarios de América del Sur.

El nombre científico une al animal fósil con dos referencias. Pampaluctor combina la región pampeana, donde fue descubierto, con la palabra latina luctor, que significa “luchar” o “forcejear”. El nombre específico, calibar, alude a Calibar, un gaucho del siglo XIX conocido por su actividad como rastreador de ladrones en la Argentina.