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Ir al supermercado es una actividad cotidiana, pero para un hombre de San Martín esa rutina terminó con una grave lesión que lo obligó a ser trasladado de urgencia a un hospital. Años después, la Justicia resolvió quién debía responder por lo ocurrido.

El episodio se produjo mientras recorría el sector de bebidas del establecimiento. En medio de la reposición de mercadería, dos botellas de cerveza cayeron al piso, estallaron y uno de los fragmentos de vidrio le provocó un profundo corte en una pierna.

Tras más de siete años de proceso judicial, el Juzgado en lo Civil y Comercial N.º 4 de San Martín condenó a la empresa propietaria del supermercado a pagar una indemnización de 2,6 millones de pesos, más los intereses acumulados desde la fecha del accidente.

Cómo fue el accidente que terminó en los tribunales

De acuerdo con la demanda, el hecho ocurrió el 9 de diciembre de 2018, cuando un empleado se encontraba reponiendo bebidas en una góndola. En ese momento, dos botellas impactaron contra el suelo y los vidrios salieron despedidos, alcanzando la pierna del cliente y provocándole una importante hemorragia.

Los testimonios de quienes presenciaron el episodio resultaron determinantes (Fuente: ChatGPT).Imagen creada con ChatGPT

Según la presentación judicial, el hombre no recibió asistencia inmediata por parte del personal del comercio. Fueron otros compradores quienes solicitaron la presencia del SAME y del 911, mientras intentaban contener el sangrado hasta la llegada de la ambulancia.

Los testimonios que inclinaron la decisión del juez

Durante el juicio, la empresa sostuvo que el accidente habría sido causado por otro cliente que golpeó las botellas con un changuito, aunque no pudo identificar a esa persona ni aportar pruebas que respaldaran esa hipótesis.

Los testimonios de quienes presenciaron el episodio resultaron determinantes. Una testigo relató que observó al hombre gravemente herido y pidió ayuda porque no había empleados asistiendo a la víctima. También, según informó Diario UNO, recordó que otro cliente entregó su cinturón para improvisar un torniquete, mientras una repositora colaboraba para controlar la hemorragia.

Por qué el supermercado deberá pagar una indemnización

Al analizar la prueba, el juez Federico Eribe concluyó que la empresa incumplió el deber de seguridad que establece la legislación de defensa del consumidor. En uno de los puntos centrales de la sentencia afirmó: “La encartada ha violado expresas disposiciones legales al no cumplir con la obligación de seguridad que a su cargo establece el artículo 5 de la Ley 24.240”.

Si bien el magistrado descartó otorgar una compensación por incapacidad física permanente y daño psicológico al no comprobarse secuelas funcionales, sí consideró acreditado el daño moral sufrido por la víctima. Por ese motivo fijó una indemnización de 2,5 millones de pesos, a la que sumó otros 100.000 pesos por gastos médicos, cifra que además deberá actualizarse con los intereses correspondientes desde el momento del accidente.