Andrés Calamaro está presentando su gira Como Cantor, pero este viernes una dura noticia lo sacudió. Su amigo y famoso colega, Carlos Alberto el Indio Solari, falleció a sus 77 años tras luchar por más de una década contra el Parkinson.
En este sentido, el fallecimiento del mítico líder de los Redondos sacudió los cimientos del rock argentino, y las muestras de dolor y respeto por parte de sus colegas no tardaron en aparecer con la sorpresa de la despedida por parte del guitarrista de Patricio Rey, Skay Beilinson, quien supo dejar atrás sus diferencias post separación de la banda.
El homenaje que se espera de Calamaro
Uno de los homenajes más esperados y emotivos estará a cargo de Andrés Calamaro, quien se presentará el próximo lunes 8 de junio en el Movistar Arena y donde se espera que se tome un tiempo para recordar a su gran amigo de una manera muy especial.
Calamaro definió al Indio Solari como “el Discépolo de nuestra época”, por la vanguardia de su música y de los Redondos como movimiento social.
“El Salmón” suele incluir en su repertorio el clásico “Los chicos” a modo de cierre. Se trata de una canción dedicada tradicionalmente a los amigos que “se fueron primero (que él)” y es factible que la acompañe con la proyección de un video inédito que repasa los momentos más sentidos en su larga relación con el exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
La amistad entre Calamaro y el Indio Solari
La relación entre ambos íconos populares se consolidó con fuerza a fines de los años 90, en una época de altísima exposición mediática para Calamaro tras el éxito masivo de Alta Suciedad y Honestidad Brutal.
A pesar del tradicional hermetismo del Indio, ambos encontraron un canal de respeto mutuo basado en la composición, la poesía urbana y las vivencias al límite.
La foto del abrazo entre ambos marcó un momento histórico para la música nacional.
En su momento, Solari definió al ex Abuelo de la Nada con una frase que quedó para la historia del periodismo musical: “Andrés es un francotirador de canciones perfectas”, reconociendo el talento único de su colega para retratar la identidad argentina en tres minutos de melodía.
A lo largo de las décadas, ese vínculo underground se trasladó a las tablas en contadas pero memorables ocasiones. El hito definitivo de su hermandad sobre el escenario ocurrió en el año 2008, durante la presentación de Porco Rex, el segundo disco solista del Indio, en el Estadio Único de La Plata.
Esa noche, ante un público estupefacto, Calamaro subió como invitado sorpresa para cantar a dúo “Veneno paciente”, “Esa estrella era mi lujo” y “El salmón”.