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El cubo Rubik es uno de esos desafíos que parecen imposibles cuando se mezclan todas sus caras y colores.

Sin embargo, existe un método para principiantes que permite avanzar de manera ordenada y resolverlo sin memorizar una cantidad interminable de movimientos.

El famoso rompecabezas fue creado en 1974 por el húngaro Ernő Rubik, quien inicialmente lo pensó como una herramienta para ayudar a sus alumnos a comprender conceptos relacionados con los objetos tridimensionales.

Cubo Rubik: cómo resolverlo con el método de los 7 pasos

El famoso rompecabezas fue creado en 1974 por el húngaro Ernő Rubik. (Foto: Shutterstock)

La técnica comienza estableciendo una posición fija para trabajar durante todo el proceso. Una de las recomendaciones es colocar el blanco arriba y el amarillo abajo.

A partir de ahí, hay que completar las distintas capas del cubo siguiendo un orden determinado. Según el youtuber español Cuby, experto en cubo de Rubik, estos son los 7 pasos para resolverlo:

  1. Formar la cruz blanca: hay que colocar las cuatro piezas blancas en forma de cruz y hacer coincidir sus colores laterales con los centros de cada cara.
  2. Completar las esquinas blancas: las esquinas que contienen blanco deben llevarse a su posición correspondiente para completar la primera cara.
  3. Colocar las aristas del nivel intermedio: se buscan en la capa inferior las piezas que no contienen amarillo y se las ubica entre los centros de los colores correspondientes.
  4. Formar la cruz amarilla: una vez completadas las primeras capas, se gira el cubo para comenzar a trabajar sobre la cara amarilla.
  5. Acomodar las aristas amarillas: hay que hacer coincidir las piezas amarillas con los centros de las caras laterales para que cada una quede en su lugar.
  6. Ubicar las esquinas amarillas: el siguiente objetivo es colocar cada esquina en su posición correcta, aunque todavía no esté orientada.
  7. Orientar las esquinas: en el último paso solamente hay que girar las esquinas que ya están ubicadas correctamente hasta completar la cara amarilla y terminar el cubo.

Cubo Rubik: por qué este método es ideal para principiantes

La principal ventaja de este sistema es que divide el problema en pequeñas etapas. En lugar de intentar resolver las seis caras al mismo tiempo, se completa primero una parte del cubo y luego se avanza progresivamente.

El método para principiantes utilizado en el tutorial de Cuby sigue precisamente esta lógica. La clave está en mantener siempre la misma orientación del cubo y respetar el orden de los pasos.

Cómo nació el cub como una herramienta educativa

Ernő Rubik creó el cubo en mayo de 1974, cuando trabajaba como profesor de arquitectura en Budapest. Para construirlo, utilizó inicialmente bloques de madera unidos de manera que pudieran girar sin que la estructura se desarmara.

Después agregó distintos colores a sus caras y comenzó a experimentar con las combinaciones posibles. El diseño terminó convirtiéndose en un rompecabezas que rápidamente trascendió las aulas.

La versión clásica tiene 3×3×3 piezas móviles, con seis colores y una enorme cantidad de combinaciones posibles. Su popularidad creció especialmente durante la década de 1980 y todavía hoy existen competencias dedicadas exclusivamente a resolverlo a toda velocidad.