Una jornada que buscaba convertirse en una fiesta popular terminó envuelta en tensión y desorden en el sur del conurbano bonaerense. Cientos de personas colapsaron un evento gastronómico luego de largas horas de espera por un gigantesco sándwich de matambre.

La propuesta había sido organizada por la parrilla El Tano junto al apoyo del Municipio de Avellaneda para celebrar un nuevo aniversario del local y la fecha patria. La iniciativa prometía preparar una pieza monumental de más de 700 metros y repartir miles de porciones entre los asistentes.

Desde temprano, vecinos de distintas localidades comenzaron a llegar a la avenida Mitre, en Wilde, atraídos por la convocatoria que se viralizó en redes sociales. El armado incluyó camiones cargados con carne, enormes mesas y cientos de panes distribuidos a lo largo de varias cuadras.

Con el correr de las horas, las demoras en la preparación empezaron a generar malestar entre quienes aguardaban por la comida. El retraso en el corte del pan y la falta de precisiones sobre la entrega aumentaron la tensión alrededor del enorme sándwich gigante.

La situación explotó cuando un grupo de personas atravesó las vallas de seguridad y avanzó directamente sobre las mesas donde se armaban las porciones. En medio de corridas y empujones, decenas de asistentes intentaban llevarse comida mientras el operativo de control quedaba completamente desbordado.

Videos grabados por quienes estaban en el lugar mostraron escenas de desesperación y desorden en pleno evento. Algunas personas incluso cargaban porciones enteras mientras otras trataban de acercarse entre gritos y forcejeos.

Horas después, desde la organización difundieron un comunicado en el que lamentaron el desenlace de la jornada y aseguraron que durante gran parte del día el clima había sido familiar. También denunciaron que varias personas se llevaron elementos utilizados para el armado del evento además de la mercadería preparada.

El comunicado oficial de la parrilla encargada del evento (Fuente: Redes Sociales).Redes Sociales

El proyecto buscaba establecer un récord gastronómico y había requerido toneladas de ingredientes, miles de huevos y centenares de panes para concretarse. Aunque el enorme matambre logró alcanzar más de 700 metros y producir miles de porciones, el caos terminó opacando la celebración en Avellaneda.