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Cuando una persona fallece sin haber dejado un testamento, se pone en marcha un proceso sucesorio para distribuir sus bienes conforme a lo previsto por el Código Civil y Comercial de la Nación Argentina.

Este procedimiento, denominado sucesión intestada, tiene como objetivo resguardar los derechos de los herederos y reducir posibles conflictos legales, a partir de un esquema que asigna el patrimonio a los familiares más cercanos.

Herencia: qué tipos de sucesión existen

La sucesión puede realizarse bajo dos modalidades:

  • Sucesión testamentaria: ocurre cuando la persona fallecida dejó un testamento válido en el que indicó de qué manera debían repartirse sus bienes. En Argentina, esa voluntad tiene límites por la legítima hereditaria, que reserva una porción mínima para los herederos forzosos, como hijos, padres y cónyuge.
  • Sucesión intestada: se utiliza cuando no existe testamento, cuando el documento no es válido o cuando no contempla la totalidad de los bienes. En esos casos, la ley define quiénes tienen derecho a heredar y cómo debe hacerse el reparto.
Así es cómo deben reclamar las herencias los herederos.

¿Quiénes heredan en una sucesión intestada según el Código Civil?

Según el artículo 2340 del Código Civil y Comercial, la sucesión intestada corresponde cuando no hay testamento o cuando este no alcanza a disponer de todo el patrimonio.

La normativa fija un orden de prioridad para llamar a los herederos:

  • Descendientes —hijos y nietos—: son los primeros en heredar y desplazan a los demás.
  • Ascendientes —padres y abuelos—: solo reciben herencia si no existen descendientes.
  • Cónyuge: puede heredar junto con descendientes o ascendientes, de acuerdo con cada situación.
  • Colaterales —hermanos y sobrinos—: intervienen si no hay descendientes, ascendientes ni cónyuge.
  • El Estado: recibe los bienes cuando no se presentan herederos.

Los derechos hereditarios del cónyuge en una sucesión

El cónyuge cuenta con derechos sucesorios que varían según la presencia de otros herederos. Si existen descendientes, recibe una porción equivalente a la de un hijo, aunque no participa sobre la mitad de los bienes gananciales pertenecientes al fallecido.

Cuando hay ascendientes, al cónyuge le corresponde la mitad de la herencia. En cambio, si no existen descendientes ni ascendientes, hereda la totalidad del patrimonio. También pueden presentarse situaciones particulares según cada caso.

¿Qué pasa si no hay herederos?

Si no aparecen herederos ni legatarios, la herencia se considera vacante. En esa instancia, el juez ordena que los bienes sean entregados al Estado.

En caso de que una persona reclame derechos hereditarios más adelante, deberá iniciar la petición correspondiente y aceptar los bienes en el estado en que se encuentren.

Sucesión sin testamento: documentación y posibles dificultades

Cuando alguien muere sin haber dejado testamento, los herederos deben reunir y presentar la documentación requerida para comenzar el trámite sucesorio.

El proceso puede extenderse y volverse complejo, sobre todo cuando existen desacuerdos entre familiares respecto de la forma en que deben distribuirse los bienes.