A través de la Resolución 536/2026, el Ministerio de Salud de la Nación anunció una actualización integral de las normas administrativas y técnicas que regulan el Sistema Nacional de Sangre.
La medida busca modernizar el proceso de donación y transfusión, así como el funcionamiento de los servicios de hemoterapia, inmunohematología y terapia celular.
El objetivo principal es mejorar la seguridad tanto de los pacientes como de los donantes voluntarios, mediante la implementación de nuevos estándares y controles en todo el sistema.
Prohíben condicionar la atención médica a la presentación de donantes
Uno de los cambios más relevantes que introduce la normativa es la prohibición explícita de exigir donantes de sangre como condición para recibir atención médica o someterse a una cirugía.
Hasta ahora, en muchos casos, los pacientes o sus familiares debían conseguir donantes para garantizar transfusiones. Con la nueva regulación, este modelo queda reemplazado por un sistema de donación 100% voluntaria y habitual.
Solo se permitirá la donación dirigida a un paciente específico cuando exista una justificación terapéutica concreta.
Según explicó Manuel Adorni, esta modificación busca evitar que la responsabilidad de conseguir sangre recaiga en los pacientes y su entorno, además de reducir riesgos sanitarios. Esto se debe a que los donantes voluntarios habituales presentan menor prevalencia de infecciones transmisibles.
¿Cuáles son los nuevos criterios para donar sangre?
La resolución también actualiza los criterios de selección de donantes. En este sentido, se eliminan restricciones consideradas obsoletas y se revisan los tiempos de espera para donar en función de factores de riesgo.
El objetivo es ampliar la base de donantes sin comprometer la seguridad del sistema.
Otro punto clave es la obligatoriedad de informatizar los registros en todos los centros de hemoterapia, bancos de sangre y servicios de medicina transfusional del país.
Esto implica que cada etapa del proceso —desde la promoción de la donación hasta la transfusión al paciente— deberá estar protocolizada, controlada y auditada.
La medida apunta a garantizar la trazabilidad completa de la sangre, lo que permitirá mejorar los controles y la transparencia del sistema.
Cambios en terapias celulares y nuevos estándares
La normativa también incorpora lineamientos para el procesamiento de terapias celulares y componentes esenciales, como el plasma rico en plaquetas.
A partir de ahora, su producción deberá realizarse exclusivamente en establecimientos habilitados según la ley de sangre vigente.
Las instituciones de salud tendrán un plazo máximo de dos años para adaptar su infraestructura y tecnología a los nuevos requisitos.