

El volcán Villarrica volvió a ocupar un lugar central en los sistemas de vigilancia volcánica de la región. En los últimos días, los monitoreos satelitales marcaron un aumento de temperatura y llevaron a los equipos técnicos chilenos a activar un protocolo especial para revisar su comportamiento.
La señal generó interés inmediato en Neuquén, donde su cercanía convierte cualquier fluctuación en un dato relevante para la seguridad local.
Según medios regionales, el Servicio Nacional de Geología y Minería de Chile (Sernageomin) inició un operativo que incluyó un vuelo sobre la cumbre.
Qué descubrieron los técnicos sobre el volcán
Durante la inspección, los técnicos confirmaron que el lago de lava volvió a quedar expuesto, una característica típica de los volcanes de “conducto abierto”, donde el magma suele quedar visible en distintos momentos del año.
El geofísico Cristian Farías explicó que este tipo de cambios no son inusuales en el Villarrica y recordó que un repunte térmico no implica una erupción cercana.
Sin embargo, su condición de uno de los volcanes más activos de Sudamérica obliga a mantener la vigilancia constante, sobre todo por su posición estratégica en una zona con ciudades, rutas internacionales y circuitos turísticos.

Un volcán con impacto directo en la Patagonia
El Villarrica se ubica a pocos kilómetros del Paso Mamuil Malal, uno de los cruces cordilleranos más transitados entre Chile y Argentina. Desde allí, la distancia hacia Villa La Angostura ronda los 140 kilómetros, mientras que Junín de los Andes queda hacia el este.
Por eso, cualquier cambio suele generar consultas automáticas entre autoridades neuquinas.
El director de Defensa Civil de Neuquén, Carlos Cruz, confirmó que el nivel de alerta no se movió, aunque el monitoreo sigue activo para reaccionar si el escenario cambia.
En caso de una erupción, los riesgos más probables serían la caída de ceniza, los flujos de agua y sedimentos por cauces naturales y los lahares producidos por el derretimiento de nieve en la cumbre.
Aunque el volcán está del lado chileno, un episodio de gran magnitud podría tener efectos indirectos en algunas localidades argentinas cercanas a la frontera.
Otro volcán en observación: el Lascar también muestra señales internas
Mientras el Villarrica concentra la atención en el sur, el norte chileno también registra actividad relevante. El volcán Lascar, ubicado en la región de Antofagasta y considerado el más activo del desierto de Atacama, presentó variaciones que motivaron nuevos reportes del Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR).
Este volcán está entre los 170 y los 300 kilómetros de ciudades y pueblos del noroeste argentino, como San Antonio de los Cobres, Susques y las capitales provinciales de Salta y Jujuy.
Desde febrero de 2026, los instrumentos detectaron un aumento en distintos parámetros: sismos volcano-tectónicos, eventos de Largo Periodo, tremores y un movimiento híbrido que combinó fractura de roca y desplazamiento de fluidos.
Uno de los datos más destacados fue una columna de gases que superó el kilómetro de altura el 9 de febrero. Además, los sensores satelitales detectaron señales térmicas y emisiones de dióxido de azufre, junto con material suelto visible dentro del cráter.













