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Cuando un familiar fallece, la preocupación inicial tiende a centrarse en la herencia de los bienes. No obstante, hay una pregunta que muchas familias abordan en silencio y carecen de una respuesta adecuada: ¿qué sucede con las deudas que quedan pendientes?
Una herencia comprende todos los bienes o derechos que se transmiten de una persona mediante el testamento o a través de vínculos biológicos. Esto implica que es posible heredar bienes, pero también préstamos personales, hipotecas o deudas.
Sin embargo, el Código Civil y Comercial de la Nación (CCyC) establece una protección fundamental que es poco conocida por la población.
Qué ocurre exactamente con las tarjetas de crédito
Tanto para los saldos pendientes de las tarjetas de crédito de las que fue titular la persona fallecida como para los créditos personales, hipotecarios o prendarios, la entidad debe autoasegurarse o contratar un seguro de vida que cubra la deuda del fallecido.
Las tarjetas de crédito están aseguradas por fallecimiento del titular, pero esto no implica que los sucesores vayan a recibir algún beneficio. La tarjeta de crédito lo que asegura es la deuda.
El capital asegurado es el saldo deudor y las cuotas pendientes por compras financiadas hasta el día de la muerte de la persona.
En otras palabras: el seguro paga la deuda de la tarjeta. Los herederos no deben hacerse cargo de ese saldo.
Pero existe una condición indispensable. Los familiares del titular fallecido deben dar aviso del deceso en la entidad bancaria para dar de baja la tarjeta y que se haga cargo de la deuda el seguro de vida, dado que el banco no tiene manera de saber que un cliente ha fallecido y no actuará en consecuencia si no se lo informa al respecto.
Si la familia no avisa al banco, la deuda sigue acumulando intereses y el seguro no se activa de forma automática.
Deudas y sucesión tras un fallecimiento
Cuando una persona fallece, sus deudas no se extinguen, sino que su responsabilidad se transfiere a su patrimonio. Al producirse el deceso, las deudas se integran a la sucesión, permitiendo a los acreedores iniciar el proceso para reclamar el pago correspondiente.
Sin embargo, existe un límite fundamental que protege a los herederos. Lo que se adquiere no es la deuda en sí, sino la obligación de liquidar los compromisos financieros. En otras palabras, se debe atender las deudas del difunto únicamente con los bienes heredados y hasta dicho límite.
Opciones legales para heredar con deudas en Argentina
Ante una herencia que posea deudas, la legislación argentina ofrece dos alternativas:
- Aceptar la herencia bajo beneficio de inventario: se recibe la herencia junto con las deudas asociadas, las cuales se satisfacen automáticamente con los bienes.
- Rechazar la herencia: de esta manera, no se obtienen los bienes del difunto ni se asumen sus deudas. Este procedimiento puede realizarse de dos formas: manifestar la decisión en escritura pública o mediante acta judicial que se integre al expediente correspondiente.
Lo que en ningún caso se transmite por herencia
Hay determinados derechos y obligaciones que no se transmiten a los herederos, sino que se extinguen o caducan con su muerte: por ejemplo, el contrato de mandato, el pacto de preferencia en el contrato de compraventa, la reversión de donaciones y el contrato de renta vitalicia.
Hay obligaciones que no pasan a los herederos sino que se extinguen con la muerte del titular.
En conclusión, el primer paso ante el fallecimiento de un familiar con deudas es siempre el mismo: avisar al banco para activar el seguro de vida vinculado a la tarjeta y consultar con un abogado especialista en derecho sucesorio antes de aceptar o rechazar la herencia.
Aceptar herencias: derechos y deberes de los herederos
Cuando se enfrenta a la pérdida de un ser querido, es esencial que los herederos comprendan que aceptar una herencia con deudas conlleva responsabilidades, pero también derechos. Según recientes actualizaciones en la normativa, si se opta por aceptar la herencia bajo beneficio de inventario, se pueden proteger los bienes personales de los herederos ante las deudas del difunto, limitando así su responsabilidad financiera.
Además, la falta de información sobre el aviso al banco puede llevar a consecuencias desfavorables. La familia debe actuar rápidamente al notificar el fallecimiento para evitar que las deudas sigan acumulando intereses. Este paso es crucial para que los seguros de vida asociados a las deudas se hagan efectivos, garantizando así que los herederos no carguen con el peso financiero del saldo deudor.