Después de un día cargado de cruces verbales, presiones y riesgos de que se rompa la unidad en la UIA debido al enfrentamiento entre el titular de la entidad, Juan Carlos Lascurain, y el vicepresidente, José Ignacio de Mendiguren, los empresarios volvieron a reunirse con motivo del festejo de los 100 años de la papelera Ledesma.
No faltó ninguno. La empresa que dirige Carlos Pedro Blaquier festejó su centenario en el hotel Alvear, con dos plantas llenas de mesas. Pero lo que más llamó la atención a los industriales fue su discurso. No sólo no mencionó a la industria, sino que hizo una mención explícita al conflicto entre el Gobierno y el campo y aplaudió el rol que había adoptado la mesa de enlace durante los meses de la crisis. “Elogió la presencia de Miguens –Luciano, el titular de la SRA– y de Hugo Biolcatti –vicepresidente de la entidad–, pero no mencionó ni a Lascurain ni a la industria. Y si bien Blaquier tiene campo, también es industrial , manifestó, algo sorprendido, un industrial que participó de la fiesta.
Los personajes de la discordia también estuvieron presentes en el evento. Y todos los industriales estaban pendientes de si se dirigían el saludo o, al menos, la mirada. Pero Lascurain y De Mendiguren se sentaron en mesas separadas y no hubo ningún acercamiento.
El titular de la UIA había acusado al ex ministro de Producción de criticar al Gobierno y plantear que la inflación real es del 25% y no la que establece el Indec porque tiene “ambiciones personales para ocupar una “banca en Diputados de la mano del duhaldismo. A estos dichos, De Mendiguren respondió que él tiene la libertad de decir lo que piensa porque no tiene “compromisos con la obra pública ni es “proveedor del Estado .
Después de estos fuertes cruces, los empresarios se reunieron el martes en junta directiva, donde la mesa chica y todos los industriales del interior rechazaron la intención de Lascurain de canalizar toda la comunicación de la entidad a través suyo y felicitaron a De Mendiguren por haber expresado lo que toda la industria piensa y quiere decir. En la fiesta de Ledesma, hasta los invitados más liberales lo saludaban.