

El secretario de Seguridad Social, Alfredo Conte Grand, valoró el incremento en las jubilaciones mínimas por tratarse de un beneficio “para los menos favorecidos pero admitió su descontento porque la medida no tuvo impacto en los haberes superiores a
$ 1.000, congelados desde hace diez años. “Hubiéramos querido un aumento distinto, porque nos queda un grupo importante de 180.000 jubilados que no reciben nada desde 1995. Además, según el funcionario la falta de ajuste en este sector desgraciadamente achata la pirámide de ingresos. Sin embargo, consideró posible que este año se puedan mejorar esos haberes.
En diálogo con El Cronista, evaluó que un incremento de 10% para ese sector, como el que se dio en septiembre pasado a los beneficiarios por debajo de $ 1.000, tendría para el Estado un costo de $ 220 millones al año, una cifra relativamente baja si se tiene en cuenta que para lo que resta de 2005 se gastarán cerca de
$ 600 millones en la suba de las jubilaciones mínimas. “El análisis de este tema continúa y ni bien se pueda se hará algo, yo estimo que este mismo año , afirmó Conte Grand. No hay que olvidar que recién salimos del default y hay cosas que se van a definir una vez que se arregle con el FMI , precisó.
Reforma previsional
En tanto, el secretario dijo esperar “una señal del Gobierno para avanzar en el proyecto oficial de reforma previsional, una iniciativa pendiente desde hace al menos tres años. “No tenemos el armado de un proyecto pero sí de distintas instituciones, como el tema de la opción (libre entre reparto y capitalización), las comisiones, el seguro y el nivel de las prestaciones. Creemos que este año va a pasar algo , comentó. Al respecto, adelantó que el futuro modelo “va a ser con pilares (distintas prestaciones según la capacidad de ahorro del afiliado) y con una separación clara entre reparto y capitalización










