

A medida que crece el mundo de los coleccionistas privados de arte, brokers y aseguradoras se lanzan al mercado a ofrecer una serie de pólizas específicas que resguardan a los particulares ante todo tipo de robos o deterioros que pudieran sufrir los objetos más valiosos de sus casas, desde las antiguas joyas familiares hasta un cuadro de un pintor famoso.
Todavía resuena en la cabeza de los coleccionistas el multimillonario robo, aún no esclarecido, que sufrió el hijo del maestro surrealista argentino Antonio Berni. Se trató de unas 17 pinturas valuadas en más de u$s 2 millones sustraídas en 2008 por un grupo comando disfrazado de policía en el partido de Vicente López.
Más allá de este episodio policial, lo cierto es que hoy día no hace falta tener un Berni para solicitar un seguro. Ya sea que los cuadros estén incluidos en combinados familiares o en pólizas exclusivas para obras de arte (Fine Arts Insurance, por su nombre técnico), son pocos lo que se arriesgan a exhibir en sus viviendas una obra sin cobertura, ya sea de un pintor consagrado como de uno que tal vez pueda llegar a serlo y aumente considerablemente su valor.
Un sector muy específico
Más allá de los robos, puede ocurrir que la empleada, al pasar el plumero, tire abajo un cuadro o que el perro haga caer una estatua que decora el living. Estas y otras contingencias domésticas son cubiertas por los seguros especiales para obras de arte y objetos valiosos.
Una de las empresas líderes en este sector tan específico del mercado de seguros es la internacional Chubb, que cuenta con un departamento llamado Masterpieces que además de cubrir todos los inmuebles cubre obras de arte, joyas, colecciones valiosas, antigüedades e instrumentos musicales.
"Por ejemplo, si se trata de un violín valioso, tenemos una cobertura para instrumentos musicales todo riesgo. Incluyen salidas al exterior, ya que en caso de los músicos muchas veces dan conciertos afuera. En estos casos, se trabaja con un broker específico, una persona que conoce los códigos de referencia y que se especializa en el tema , explica Enriqueta Fattori, de Chubb.
Por su parte los brokers, como es el caso de la multinacional AON, también ofrecen productos específicos para este nicho.
“Para las colecciones privadas de pinturas hoy las aseguradoras hacen una inspección de riesgo donde se relevan las medidas de seguridad del lugar, no sólo respecto a la posibilidad de robo sino también de incendio. Cuanto más segura es la vivienda entonces más económico es el seguro y más factible que te aseguren la obra , explica Costanza Gesino, Account Manager en Argentina de AON. Las medidas de seguridad requeridas por las aseguradoras son independientes de que una persona viva en un barrio cerrado o no. Si la obra está en una casa en Nordelta, a pesar de que haya más medidas de seguridad, se exige igualmente que la vivienda esté protegida por rejas.
De clavo a clavo
Asimismo, es muy común que quien tiene obras de artistas consagrados en su casa las preste para exposiciones temporarias en museos como el de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba) o en Nacional de Bellas Artes. El coleccionista recibe a cambio ‘lending fee’, una suma de dinero por el servicio prestado al museo. En esos casos, las aseguradoras ofrecen un tipo de seguro especial llamado ‘De Clavo a Clavo’.
“Se cubre desde que descuelgo la pintura en la casa hasta que la vuelvo a colgar una vez que regresó del Museo. Entre otras cosas, incluye el transporte, la estadía en la galería y la posibilidad de que se dañe. En caso de incendio, se consigna daño total de la obra. Daño parcial, en cambio, incluye el costo de restauración más la pérdida económica. Este seguro cuesta entre el 4 y 5 por mil, sobre el monto total de la obra , agrega Gesino.
Por su parte, Marcos Botbol, broker de Seguros y Garantías, aclara que el de Clavo a Clavo no sólo es para quienes trasladan sus obras sino que también puede ser requerido por cualquier persona que tenga un interés especial en resguardar un cuadro, un tapado de piel, una joya antigua o el violín que heredó de la abuela.
“Cubrimos obras desde u$s 3.500 pero cuando su valor supera los u$s 25.000 pedimos el asesoramiento de un marchand que certifique la autenticidad y el origen de la misma. Una vez ocurrido el siniestro, la indemnización es a valor declarado. Es decir que no se paga más a pesar de que el autor haya sido más cotizado. El asegurado debe actualizar sus pólizas para resguardar su valor en el tiempo , explica el broker.
En cuanto al costo de este tipo de productos de seguros, los especialistas coinciden en que éste ronda el 1% anual del valor de la obra. Remarcan, que el mismo cubre falsificaciones, uno de los delitos más comunes del mercado vinculados con el mundo del arte.
Consultados respecto a cuando conviene solicitar un combinado familiar y cuando un seguro específico para obras de valor los brokers recuerdan la importancia de leer la letra chica de los contratos y tener en cuenta cláusulas como por ejemplo las vinculadas con los daños perpetrados por el agua.
“Si hay una filtración en el techo por lluvias o una humedad en la pared, que arruina una pintura, el seguro específico para obras de arte me lo cubre, pero, un Combinado Familiar no, ya que estos últimos cubren solo los casos en los que los daños se producen por la rotura de una cañería , aclara.
Otra de las compañías que ofrece un seguro para este nicho en particular es San Cristóbal. “Estamos muy interesados en crecer en este mercado por el hecho de que el aumento de este sector no se debe sólo a la inseguridad sino que son muchos los factores que influyen, ya que este tipo de bienes pueden verse afectados por otras causas como incendio, daños durante su transporte o daños por vandalismo , afirma José Nanni, gerente Comercial de la firma.
Por otro lado en Combinados Familiares, como los de La Caja de Ahorro y Seguro o Allianz, se pueden incluir obras de arte pagando desde $ 48, $ 60 por mes, adicionando en algunos casos coberturas especiales para objetos específicos.










